La presidenta de las Islas Baleares, Francina Armengol, ha alertado a la patronal después de que se hayan negado a negociar la última subida del salario mínimo (SMI), que se ha aprobado este miércoles y que pasará a ser de 1.000 euros mensuales, asegurando que los empresarios tendrían que entender esta subida. Así lo ha asegurado este retrasa en una visita a la sede de Comisiones Obreras de Barcelona para tratar sobre políticas laborales y turísticas que se han fijado en los últimos años en las Islas. En la misma intervención a los medios, Armengol también ha recordado que un trabajador bien pagado y en buenas condiciones laborales trabaja mucho mejor que en condiciones precarias, que es precisamente lo que busca esta nueva medida, en todo eso ha reclamado al gobierno del Estado seguir en esta línea.

"Defender que la gente tenga salarios justos es beneficioso para el trabajador y para el empresario", ha sentenciado Armengol, que también ha añadido que esta subida no tendría que ser un esfuerzo para los empresarios, teniendo en cuenta que se aumenta el sueldo unos 35 euros por trabajador en el mes. En este sentido, ha recordado que la sociedad viene "de momentos malos y los que peor lo han pasado son los trabajadores". En otro mensaje a la patronal, esta vez a la catalana, Armengol ha respondido las declaraciones que ha realizado este mismo miércoles el secretario general de Pimec, Josep Ginesta, sobre una posible destrucción de empleos por la subida y ha asegurado que "las cifras demuestran todo el contrario".

ACN

En la misma línea se ha pronunciado el secretario general de la UGT en Catalunya, Camil Ros, que ha exigido a las patronales catalanas, Foment del Treball y Pimec, "que se aclaren" de una vez con las subidas del salario mínimo, recordando, que tanto el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, como el de Pimec, Antoni Cañete, han pedido en los últimos meses que es necesario aumentar los salarios. "Piden que se suban los salarios y cuando se suben están en contra. Que se lo hagan mirar", ha señalado Ros, que también ha añadido que era previsible que la CEOE fuera partícipe el último acuerdo, aunque le hubiera gustado que el acuerdo hubiera sido tripartito. En más, ha apuntado que "si subir 30 euros y pico supone un problema en una empresa, que se lo hagan mirar", ya que, en sus palabras, la subida no sirve ni para pagar el aumento de la factura de la luz.

Desde el otro sindicato mayoritario, Comisiones Obreras, han celebrado el acuerdo conseguido este miércoles para subir el salario mínimo porque es una subida consistente y perfectamente coherente, recordando que entra dentro de la estrategia de subir el SMI hasta el 60% de la media salarial al final de la legislatura, como establece la carta social europea. Así lo ha señalado el secretario general de CCOO Unai Sordo, durante el acto de firma del acuerdo de subida del SMI, donde ha afirmado que la subida también es coherente con la política reivindicativa que los sindicatos ejecutaban con respecto a los salarios en España. Con respecto a la postura de la patronal, el sindicato considera incomprensible que las organizaciones empresariales no avalen una subida del SMI que ya tendría que llenar a la inmensa mayoría de los trabajadores. El sindicato no entiende cómo las organizaciones se han mostrado insumisas a las recomendaciones que firmaron y se suscribieron a la sede del Consejo Económico y Social (CES). Además, el sindicato también destaca que el acuerdo para incrementar el SMI "es una muestra evidente de la obcecación de las organizaciones sindicales para pactar medidas dirigidas a mejorar la vida de la gente más precaria y que peor está".