"Ante un momento extraordinario, hoy aprobamos una primera ampliación extraordinaria del presupuesto". El vicepresidente y conseller de Economía de la Generalitat, Pere Aragonès, ha anunciado hoy una ampliación de hasta 1.230 millones para paliar la crisis del coronavirus. Así lo ha explicado en el marco de la conferencia 'Bases para la recuperación económica. De la Covid-19 en la Catalunya del 2030', presentado al Círculo de Economía. Unos 1.230 millones de euros que se destinarán principalmente al ámbito de la salud, residencial, protección social y servicios imprescindibles, como el transporte y el ámbito de empresas públicas, según ha explicado el vicepresidente.

Se trataría, pues, de "cubrir los gastos extraordinarios que ya se han hecho en el ámbito salud y sociosanitario", y también de invertir en el plan de modernización de la educación de Catalunya "para adaptarse a las nuevas necesidades y la digitalización de la escuela", y en definitiva, "todo lo que teníamos que hacer en 5 años lo haremos en sólo 1 porque el momento lo requiere". Con todo, ante la situación de una crisis sanitaria llena de incertidumbres, Aragonès ha defendido que habrá que estar pendiente y que este "es un plan vivo que se tiene que ir adaptando a lo que vaya pasando".

Foto: Pere Aragonès durante la conferencia, al lado del presidente del Círculo de Economía Javier Faus. Autora: Maria Contreras Coll

El importe generado se tendrá que ajustar a la asignación definitiva que autorice el Ministerio de Hacienda para Catalunya de acuerdo con los criterios establecidos al Real Decreto Ley 22/2020, de 16 de julio, por los cuales se regula la creación del Fondo Covid19 y se establece las reglas relativas a su distribución y entrega.

Medidas expansivas: la receta

Aragonès ha aseverado que, según su opinión, la receta adecuada es huir de las soluciones tomadas durante la crisis financiera del 2008 y apostar por medidas expansivas. "Hace falta tomar medidas más estructurales, hacer un plan de país importante". "La salida de esta situación sólo podrá ser si es expansiva", ha aseverado. "Tenemos que hacer todo el contrario de lo que se hizo durante la crisis del 2008 en que a partir de unas medidas de estímulo se acabaron imponiendo medidas de austeridad muy severas y fue un error".

En este sentido, el vicepresidente ha recordado los puntos fuertes de la economía catalana y ha invitado a ver la crisis como una oportunidad "aprovechando que el 2019 Catalunya continuó en fase expansiva por encima del nivel de la Zona Euro, manteniendo las exportaciones a un ritmo creciente y conseguimos la tasa de paro más baja de los últimos once años. Estos datos resumen una situación de la economía catalana que también plasma los buenos números de las administraciones catalanas, cosa que permite que tengamos más capacidad de resistir la situación".

Así pues, Aragonès considera que "no lo tenemos que enfocar como una fatalidad sino como un revulsivo para encarar las desigualdades y hacer una oportunidad. Tenemos que enfocar la etapa de la reconstrucción alineando los objetivos ODS y trabajar con visión estratégica", ha sentenciado.

4 cambios de actitud estructural

Con respecto a la reconstrucción, Aragonès considera que hacen falta cuatro cambios de actitud estructural. De entrada, comenta la necesidad de "sustituir la cultura de la desconfianza entre administración y sociedad por la de la colaboración".

Al mismo tiempo también considera que "Catalunya tiene que pensar a lo grande. Somos un país de dimensión pequeña pero como Dinamarca y Finlandia, que se sitúan en todos los rankings de bienestar y salud económica, muy por encima del estado español. Por ejemplo: Catalunya es un país exportador y parte de la respuesta del 2008 fue enfocarse a fuera, pero hoy día todavía hay pocas empresas que exportan. La dimensión de la empresa catalana tiene que crecer, y eso quiere decir superar elementos tradicionales muy elevados", ha aseverado.

"Pasar de la economía del volumen a la economía del valor", que consiste en crecer porque podemos producir más sino porque aportamos más valor, y no crecer por bajos costes salariales "sino enfocarnos a rendimientos sostenibles a medio y largo plazo, más bajos pero más sostenibles para afrontar la situación. Y por último, una "apuesta inequívoca por la equidad de género", porque somos mejores "si incorporamos todas las visiones y rompemos los techos de cristal que impiden a muchas mujeres acceder en ámbitos decisivos de la empresa y también de la política y las administraciones públicas".