Zinedine Zidane no está dispuesto a utilizar la selección francesa para ayudar al Barça con Jules Koundé. El central ha perdido mucho peso con Hansi Flick y atraviesa un momento complicado, pero eso no cambiará los planes del seleccionador. Zidane considera que, a día de hoy, Koundé no está al nivel necesario para ser titular con Francia y no piensa colocarlo por delante de otros jugadores por nombre o jerarquía.
En el Barça saben que una convocatoria importante con Francia podría ayudar al futbolista a recuperar confianza y también valor de mercado. Sin embargo, Zidane no quiere mezclar las necesidades del club con las de la selección. Su prioridad es construir la mejor defensa posible y, si Koundé no llega en buen momento, tendrá que aceptar un papel secundario.
Zidane no quiere regalar ningún puesto
La competencia en Francia es enorme y el seleccionador considera que cada plaza debe ganarse por rendimiento. Koundé sigue teniendo experiencia internacional y conoce perfectamente el grupo, pero eso ya no garantiza nada.

La realidad es que Zidane quiere defensores rápidos, concentrados y fiables en espacios largos. Precisamente ahí es donde Koundé ha dejado demasiadas dudas en las últimas semanas. Sus errores con el Barça y la pérdida de confianza de Flick pesan también en la valoración que se hace desde la selección.
El Barça tendrá que resolver su futuro por su cuenta
La postura francesa complica todavía más la situación del jugador. Si tampoco recupera protagonismo internacional, su margen para relanzar la temporada se reduce y la posibilidad de una salida empieza a ganar fuerza. Flick ya ha demostrado que prefiere a Eric Garcia en el lateral derecho y Koundé necesita una reacción inmediata para volver a entrar de lleno en la rotación. Si no lo consigue, el Barça tendrá que empezar a estudiar ofertas. Zidane no cerrará la puerta definitivamente, pero tampoco piensa hacer excepciones. Si Koundé recupera nivel, volverá a tener oportunidades; si no, otros estarán por delante.
El mensaje es claro, ya que Francia no servirá como plataforma para rescatar su situación en el Barça. Zidane no quiere hacer ningún favor institucional y entiende que el futbolista debe resolver primero sus problemas a nivel de club. Si no recupera su mejor versión, la salida del Barça puede terminar siendo la solución más lógica para todas las partes.