Zinedine Zidane vuelve a estar en el centro de la actualidad en el Real Madrid. El técnico francés es, una vez más, el gran nombre que maneja el club para el banquillo en un escenario de cambio, pero su posible regreso no sería ni inmediato ni sencillo. Zidane ha trasladado ya dos condiciones muy claras para aceptar el cargo, y una de ellas afecta directamente a uno de los futbolistas más importantes de la plantilla actual como lo es Jude Bellingham.

La primera condición tiene que ver con su futuro personal y profesional. Zidane solo contempla volver al Real Madrid si el club acepta que su etapa sea temporal, con la posibilidad de abandonar el cargo en un plazo relativamente corto para asumir el reto de la selección francesa. Es un objetivo que nunca ha escondido y que sigue marcando todas sus decisiones.

Zidane quiere libertad y un vestuario unido

Zidane considera clave llegar al Real Madrid con plena autoridad y con margen para tomar decisiones sin interferencias externas. No quiere un escenario en el que su figura quede cuestionada desde el primer día ni un vestuario condicionado por jerarquías mal gestionadas. En este sentido, cree que el club debe asumir que su regreso sería una etapa breve, pero con mando total.

Jude Bellingham Reial Madrid
Jude Bellingham Reial Madrid

El técnico entiende que el Real Madrid necesita calma, orden y una autoridad clara en el vestuario. Por eso insiste en que, si vuelve, debe hacerlo con la capacidad de marcar límites desde el primer día, incluso aunque eso implique decisiones muy impopulares. Para Zidane, el respeto al entrenador está por encima de cualquier nombre propio.

Bellingham, el gran punto de fricción

La segunda condición es la más delicada. Zidane no quiere a Jude Bellingham en su proyecto. El francés considera que el centrocampista inglés y su entorno, especialmente la figura de su padre, pueden convertirse en un problema serio de vestuario. Desde su punto de vista, Bellingham concentra demasiada atención mediática y tiene un peso creciente que puede desestabilizar la dinámica interna. Además, Zidane no termina de ver claro su rol en el equipo que tiene en mente.

La idea del francés sería clara: vender a Bellingham y reinvertir en jugadores que encajen mejor en su visión colectiva del fútbol. Una decisión radical, pero coherente con su forma de entender el vestuario, donde siempre ha priorizado el equilibrio por encima de las estrellas. En el Real Madrid saben que aceptar estas condiciones no es sencillo, pero también son conscientes de que Zidane es un valor seguro.