La gestión de minutos dentro del Barça empieza a ser un tema que genera comentarios de todo tipo en el vestuario culé. Aunque el equipo reconoce el peso que tienen algunos jugadores en el proyecto, varios futbolistas consideran que el trato del entrenador Hansi Flick no está siendo igual para todos a la hora de trabajar los cambios en medio de los partidos.
El debate gira especialmente alrededor de dos nombres clave del equipo como lo son Lamine Yamal y Pedri, dos de los jugadores más determinantes del conjunto azulgrana y con los que Flick tiene la deferencia de consensuar si quiere ser cambiados, o no.
Un trato diferente en la gestión de los cambios
Dentro del vestuario hay futbolistas que consideran que Flick está actuando de forma distinta con ellos respecto al resto de la plantilla. Según estas voces, el técnico suele preguntar directamente a Lamine Yamal y a Pedri si necesitan descanso o si quieren ser sustituidos durante los partidos. En cambio, en otros casos los cambios se deciden sin consultar al jugador, algo habitual en la mayoría de casos. Este detalle, aunque pueda parecer menor, ha llamado la atención dentro del grupo.
Los propios compañeros entienden que ambos futbolistas son dos de los pilares del proyecto deportivo del Barça y que su buen rendimiento es fundamental para el equipo. Sin embargo, algunos creen que esa consideración especial está generando una diferencia de trato algo injusta.
El peso de las estrellas dentro del equipo
La situación refleja una realidad común en los grandes clubes: cuando hay jugadores decisivos, el entrenador suele gestionar sus minutos con más cuidado. En el caso de Pedri, además, existe un factor añadido. El centrocampista ha sufrido varios problemas físicos, por lo que el cuerpo técnico quiere evitar una sobrecarga de partidos. Con Lamine Yamal ocurre algo similar. A pesar de su enorme talento, sigue siendo un futbolista muy joven y el club quiere proteger su estado físico.
Aun así, dentro del vestuario del Barça hay quienes creen que el trato debería ser más uniforme para toda la plantilla. No se trata de cuestionar la importancia de ambos jugadores, sino de evitar que se perciba una jerarquía demasiado marcada en decisiones que afectan al resto del equipo. Así pues, si bien es cierto que se entiede lo que hace Flick, la realidad es que no es algo que esté gustando a la mayoría, ya que creen que el alemán debería tratar a todos por igual.
