El Barça empieza a tomar decisiones importantes y Hansi Flick, en sintonía total con Deco, ya ha marcado en rojo tres nombres propios que están bajo seria sospecha. Ter Stegen, Araujo y De Jong forman parte de una lista negra interna y el mensaje es que si llega una buena oferta, el club no pondrá obstáculos a su salida.
Cada caso es distinto, pero el denominador común es que Flick ya no confía plenamente en ninguno de los tres. El técnico alemán considera que su continuidad puede ser más un problema que una solución para el nuevo proyecto y ha dado luz verde a Deco para explorar escenarios que permitan una desvinculación beneficiosa para todas las partes.
Ter Stegen, un problema de vestuario para Flick
La situación más delicada es la de Ter Stegen. El portero alemán ya ha sido informado de que no será titular y Flick no solo duda de su rendimiento deportivo, sino también de su impacto en el vestuario. En el cuerpo técnico existe la percepción de que su rol como suplente puede generar tensiones internas y alterar la convivencia del grupo.

Flick quiere un portero alineado con su idea y con un perfil más competitivo desde la aceptación del rol. Por eso, si aparece una propuesta sólida, el club facilitará su salida sin demasiadas objeciones. La etapa de Ter Stegen en el Barça está muy cerca de llegar a su fin.
Araujo pierde el crédito y Flick no lo ve como central fiable
En el caso de Ronald Araujo, la ruptura es deportiva. Flick ha perdido la confianza en el central uruguayo, duda seriamente de su capacidad para rendir a alto nivel de forma sostenida y no lo considera un defensa de garantías para el modelo que quiere implantar. Los errores, las dudas tácticas y la falta de evolución han pesado demasiado. El charrúa no es intocable y, lejos de ser una pieza estructural, ha pasado a ser un activo transferible si la operación resulta atractiva.
De Jong, señalado por falta de intensidad y liderazgo
Frenkie de Jong vive una realidad diferente, pero igualmente preocupante para Flick. El neerlandés genera desconfianza por su bajón de rendimiento, su escasa intensidad en muchos tramos de los partidos y, sobre todo, por su falta de liderazgo cuando el equipo más lo necesita. Flick esperaba que asumiera galones y marcara el ritmo, algo que no ha ocurrido
La hoja de ruta está marcada. Ter Stegen, Araujo y De Jong tienen el cartel de transferibles si el mercado ofrece una salida convincente. Flick y Deco coinciden: el nuevo Barça no puede construirse mirando al pasado, y los nombres, por muy importantes que hayan sido, ya no son intocables.