En el Barça, laa decisión ya está tomada y Hansi Flick ha sido directo. Robert Lewandowski, pese a seguir siendo el mejor goleador del equipo con mucha diferencia, no parte como delantero titular en el escenario que plantea el técnico alemán para esta temporada. No es una cuestión de calidad ni de jerarquía, sino de encaje colectivo. Flick considera que el polaco ya no está en condiciones de sostener, de forma habitual, el nivel de intensidad que exige su modelo de juego.

Nadie en el cuerpo técnico discute que Lewandowski sigue teniendo un instinto goleador único en la plantilla. Su olfato, su capacidad para aparecer en el área y su eficacia siguen estando por encima del resto. Sin embargo, el problema aparece cuando el análisis va más allá del gol. La presencia del polaco en el once condiciona seriamente la presión alta, la agresividad tras pérdida y la capacidad del equipo para ir a por el rival durante largos tramos del partido.

Flick prioriza intensidad y trabajo colectivo

Flick quiere un Barça mucho más intenso, capaz de presionar arriba de forma constante y de sostener un ritmo alto durante los noventa minutos. En ese contexto, Lewandowski sufre. El equipo se parte más, llega tarde a la presión y pierde metros cuando el polaco es el referente ofensivo. Es una realidad que el técnico alemán ha detectado desde los primeros análisis y que ha terminado siendo determinante.

Robert Lewandowski   Instagram (1)
Robert Lewandowski Instagram (1)

Por ese motivo, Flick ha sido claro con el delantero: salvo un cambio importante en su rendimiento físico y en su implicación defensiva, no será titular de manera habitual. Una conversación sincera, dura, pero necesaria para dejar claras las reglas del nuevo proyecto. El Barça ya no se construye alrededor de un solo goleador, sino de un colectivo que necesita funcionar como un bloque compacto.

Ferran gana peso en la idea del técnico

En esta ecuación entra con fuerza Ferran Torres. El valenciano no tiene el instinto goleador de Lewandowski, pero aporta otras virtudes que Flick considera ahora prioritarias. Presiona mejor, interpreta los espacios, ofrece movilidad constante y permite que el equipo sea más agresivo sin balón. Con Ferran como ‘9’, el Barça gana continuidad en la presión y solidez colectiva, aunque pierda amenaza directa en el área.

Flick lo tiene claro y así se lo ha trasladado a Lewandowski. Ser el mejor delantero no garantiza la titularidad si el rendimiento global del equipo se resiente. El polaco seguirá siendo un recurso clave, especialmente en determinados partidos y escenarios, pero el mensaje es inequívoco y el Barça necesita intensidad, compromiso y ritmo, incluso por encima del gol. Y esa es la línea que el técnico alemán no está dispuesto a negociar.