El Real Madrid atraviesa un momento delicado tras solo conseguir cinco puntos en las primeras tres jornadas de liga. Los empates ante Mallorca y Las Palmas han dejado al descubierto problemas profundos en la plantilla, especialmente en el centro del campo, donde la ausencia de Toni Kroos ha dejado un vacío que Aurélien Tchouaméni no ha logrado llenar. Las críticas hacia el joven mediocentro francés no han tardado en llegar, y la afición reclama un cambio urgente. Carlo Ancelotti se enfrenta a una situación compleja, no solo por los problemas tácticos, sino también por la creciente tensión entre sus estrellas en la delantera.
Tchouaméni, en el ojo del huracán
Desde la retirada de Toni Kroos, el Real Madrid ha sufrido una evidente falta de creatividad en el centro del campo. Aunque Tchouaméni fue fichado como uno de los talentos más prometedores de Europa, su desempeño hasta ahora ha dejado mucho que desear. Se esperaba que el francés pudiera asumir el rol de organizador del equipo, pero ha demostrado que su perfil es más defensivo que creativo, lo que ha generado problemas en la construcción del juego blanco.

La baja de Jude Bellingham, que estará un mes fuera de los terrenos de juego por lesión, ha agravado aún más la situación. Con Bellingham fuera, el equipo ha perdido una de sus principales fuentes de creatividad y llegada al área rival. Esto ha dejado a Tchouaméni con la responsabilidad de liderar el centro del campo, una tarea que, según los aficionados y algunos sectores de la prensa, no está cumpliendo.
La falta de fluidez en el juego se ha traducido en una delantera que recibe pocos balones en condiciones favorables. Vinícius Jr. y Kylian Mbappé, las dos grandes estrellas del ataque blanco, han tenido que retroceder constantemente al centro del campo para poder entrar en juego. Esta situación ha generado frustración y tensión dentro del vestuario, con Tchouaméni como uno de los principales señalados.
Ancelotti, en medio del fuego cruzado
Carlo Ancelotti se encuentra en una situación complicada. Por un lado, debe lidiar con las deficiencias tácticas de un equipo que ha perdido a su brújula en el centro del campo. Por otro, debe manejar los egos de sus dos principales estrellas en ataque, Vinícius y Mbappé. Los primeros signos de tensión entre ambos jugadores ya han empezado a aparecer, lo que podría desestabilizar aún más al equipo si no se controla a tiempo.

El entrenador italiano es conocido por su capacidad para gestionar vestuarios complicados, pero la situación actual parece desbordarlo. La falta de resultados, sumada a los problemas internos, pone en riesgo el proyecto deportivo de la temporada. Ancelotti sabe que el margen de error es mínimo, y que una solución debe llegar pronto si no quiere ver cómo se desmorona el trabajo realizado hasta ahora.
La próxima jornada será crucial para determinar el futuro inmediato del Real Madrid. Ancelotti deberá tomar decisiones importantes, tanto en lo táctico como en la gestión del vestuario, si quiere devolver al equipo a la senda de la victoria y evitar que la crisis se agrave. Los ojos están puestos en Tchouaméni y en cómo se resolverá la tensión entre Vinícius y Mbappé.