En el Barça no se rinden y todavía exploran la llegada de un nuevo delantero centro. Una búsqueda que mantienen activa desde hace varios meses, pero que no ha dado el resultado deseado. Porque el elegido para llenar el enorme vacío que Robert Lewandowski dejó con su salida era Julián Álvarez, por el cual han hecho muchos intentos, que no han sido fructíferos. Y es que las ofertas presentadas hasta el momento han sido rechazadas al instante.

El Atlético de Madrid no está poniendo las cosas fáciles, y Enrique Cerezo ha dejado muy claro que no venderá al campeón del Mundial de Qatar a un rival directo. Por el otro lado, nos encontramos con Ferran Torres, quien ya ha comunicado a Joan Laporta y a Deco que su deseo es unirse al Paris Saint-Germain. Allí, se reencontrará con Luis Enrique, el gran valedor de la operación, y está convencido de que podrá disponer de muchos más minutos.
Hans-Dieter Flick tampoco considera una obligación traer a un nuevo ‘9’, y si no aparece ninguna oportunidad interesante, no cree que sea un problema confiar en Hamza Abdelkarim o en reconvertir a futbolistas como Karim Adeyemi, Anthony Gordon o Dani Olmo. Pero, en las últimas horas, se ha abierto una nueva puerta, después de que el agente de Victor Osimhen haya decidido ofrecer los servicios de su cliente.

Dos años después de su desembarco en el Galatasaray turco, da por finalizada su aventura en Estambul. Se encuentra cómodo allí, y está muy agradecido por la confianza que le han mostrado siempre, pero cree que es el momento de hacer las maletas para marcharse a un equipo mucho más poderoso, y poder disputar de nuevo una de las ligas más exigentes del planeta. Y estaría encantado de aterrizar en el Spotify Camp Nou.
Como aseguran desde ‘Fanatik’, el africano estaría dispuesto a hacer un esfuerzo económico y a bajarse el sueldo si hace falta, si esto le permite acabar siendo el elegido por el Barça.
El coste del traspaso, el principal obstáculo por Osimhen
Laporta y Deco no valoran con malos ojos la idea de reclutar al ex del LOSC Lille, del SSC Napoli, del VfL Wolfsburgo o del RSC Charleroi, quien creen que podría garantizar fácilmente más de 30 dianas por campaña, y que podría encajar en los sistemas de Flick.
El problema, según el citado medio, es que en el Barça no quieren pagar los cerca de 90 millones de euros que costaría la operación.