El Sevilla necesita goles. La pasada temporada volvió a evidenciar una dependencia ofensiva difícil de sostener y ahora busca un delantero capaz de cambiar esa dinámica. Isaac Romero apenas alcanzó cinco tantos en LaLiga y sus problemas físicos tampoco ayudaron. Ante ese escenario, la dirección deportiva ha señalado a Arnaud Kalimuendo como una oportunidad para entregar la titularidad a un atacante contrastado.
El francés tiene 24 años y reúne condiciones interesantes para el fútbol sevillista. Puede atacar los espacios, moverse fuera del área y participar en la construcción. No es únicamente un rematador. Su mejor versión apareció en el Stade Rennes, donde completó una campaña de 17 goles en 33 jornadas. Aquellas cifras provocaron que varios clubes ingleses siguieran sus pasos con insistencia.

El Sevilla quiere reforzar el ataque con Kalimuendo
Finalmente, el Nottingham Forest desembolsó 30 millones de euros en agosto de 2025. El salto a Inglaterra, sin embargo, llegó acompañado de dificultades. Kalimuendo no consiguió asentarse en la Premier y salió en enero buscando minutos. El Eintracht Fráncfort le abrió sus puertas. En Alemania recuperó confianza, disputó 19 encuentros y firmó seis goles durante la segunda mitad del curso.
El Sevilla encuentra ahora una rendija inesperada. El Eintracht tenía la posibilidad de quedarse con él por 27 millones, pero rechazó ejecutar la opción. Su director deportivo, Markus Krösche, confirmó recientemente el final de las conversaciones. Así, Kalimuendo ha vuelto a Inglaterra sin un destino definitivo. Oliver Glasner lo observa durante la pretemporada, aunque todavía debe decidir qué lugar ocupará dentro del Nottingham Forest.

A expensas de la salida de Juanlu
Nervión puede ofrecerle algo que actualmente no tiene asegurado: protagonismo inmediato. Kalimuendo llegaría para colocarse por delante de Isaac, no para esperar oportunidades desde el banquillo. El canterano mantendría un papel útil como alternativa. La competencia elevaría el nivel del ataque y permitiría al entrenador disponer de perfiles diferentes. Uno aportaría movilidad y definición; el otro, energía, presión y conocimiento del entorno.
El inconveniente vuelve a ser económico. El Sevilla no puede afrontar una compra elevada y tendría que recurrir a una cesión con opción de compra. Existe un precedente favorable. El Eintracht pagó 1,5 millones por el préstamo y aplazó cualquier inversión grande. Repetir una estructura semejante permitiría incorporar al francés sin comprometer inmediatamente unas cuentas que continúan exigiendo prudencia y ventas importantes.
Ahí aparece Juanlu. El Bournemouth negocia su incorporación por alrededor de 14 millones de euros, una cantidad que generaría una plusvalía considerable. Su marcha liberaría también espacio salarial. Ese dinero no serviría para reemplazarlo en su posición, sino para desbloquear la llegada del delantero. Si el acuerdo avanza, Kalimuendo podría convertirse en la nueva referencia ofensiva del Sevilla y en la apuesta destinada a devolver el gol a Nervión.