El futuro de Fernando Alonso vuelve a situarse en el centro del debate dentro del universo de la F1. A medida que se acerca la temporada 2027, el piloto asturiano mantiene intacta su ambición por ganar su tercer mundial, pero también empieza a perfilar con mayor claridad las condiciones que considera necesarias para prolongar su carrera en la Fórmula 1. La continuidad del bicampeón del mundo no depende únicamente del rendimiento del monoplaza, sino también del contexto deportivo que le rodee.

En este escenario, Alonso tiene una idea muy definida sobre lo que necesita para seguir un año más en la categoría. Más allá de la velocidad, el español prioriza un entorno técnico sólido y un compañero capaz de contribuir de forma decisiva al desarrollo del coche. La experiencia acumulada durante décadas en la élite le ha llevado a saber que en la Fórmula 1, la evolución del monoplaza es tan determinante como el talento al volante.

Un sueño llamado Red Bull

Dentro de las posibilidades que Alonso contempla, Red Bull aparece como el destino más deseado. Compartir equipo con Max Verstappen supondría integrarse en la estructura más dominante de los últimos años y, al mismo tiempo, medirse con el que muchos dicen que es el mejor piloto de todos los tiempos en cuanto a talento. La opción es compleja desde todas las ópticas, pero siu hay que soñar, Alonso lo hace un un último año de la mano de los de las bebidas energéticas.

Verstappen serio box
Verstappen serio box

La hipotética dupla Alonso-Verstappen sería el sueño de muchos aficionados. Dos campeones con estilos agresivos y mentalidad ganadora bajo el mismo techo representarían una de las parejas más potentes que se recuerdan. Sin embargo, la viabilidad de la operación está condicionada por todo y es muy complicado que suceda.

Carlos Sainz, la alternativa ideal

En un plano mucho más factible, surge la figura de Carlos Sainz como opción estratégica para 2027. Alonso considera prioritario contar con un compañero fino, metódico y con capacidad para interpretar el comportamiento del coche. En ese perfil encaja el madrileño, cuya reputación dentro del paddock como un piloto que si algo hace bien es trabajar como nadie. Alonso entiende que el desarrollo de un Fórmula 1 exige que los pilotos trabajen mucho con los ingenieros. Bajo esa lógica, la continuidad junto a Lance Stroll, como hijo del jefe, no termina de ofrecerle las garantías que busca para maximizar el rendimiento del coche.

La posible llegada de Sainz alteraría de forma significativa la dinámica interna de Aston Martin. Para Alonso, compartir garaje con un piloto de ese nivel reforzaría el potencial del equipo y le permitiría visualizar con mayor convicción un último año en la categoría.