El Barça sigue recibiendo ofrecimientos interesantes de cara al mercado de verano, pero no todos encajan en la planificación actual. La realidad es que, tal y como confirman en Inglaterra, Xavi Simons ha vuelto a aparecer en la órbita azulgrana con la intención de regresar al club de su vida, aunque esta vez el contexto es muy diferente del que podía ser la pasada temporada o la anterior.

Y es que el mediapunta, que en su día salió del Barça como una de las grandes promesas de La Masia, con un perfil que muchos podrían equiparar al de Lamine Yamal, busca ahora un nuevo destino tras una temporada complicada en la Premier League de la mano de un Tottenham que está coqueteando con el descenso.

Un regreso que no convence al Barça

La realidad es que Simons quiere salir del Tottenham Hotspur y vería con buenos ojos la posibilidad de volver al Barça para relanzar su carrera en el club de su vida. De este modo, su entorno ha dejado abierta la puerta a un posible regreso, consciente de que el jugador necesita estabilidad tras un año irregular.

Xavi Simons quejas gol anulado

En este sentido, la operación podría situarse en torno a los 40 millones de euros, una cifra asumible en otros contextos, pero que no encaja en las prioridades actuales del club de cara a las incorporaciones planificadas. Además, su lesión de ligamento cruzado genera dudas importantes sobre su rendimiento inmediato.

Hansi Flick ya descarta la operación

La realidad es que Hansi Flick no considera su fichaje como una opción viable en este momento. El técnico prioriza perfiles que encajen mejor en su sistema y que ofrezcan garantías físicas y competitivas desde el primer día. De esta manera, la combinación de una temporada irregular y una lesión importante pesa más que el talento del jugador. Además, el Barça no quiere asumir riesgos innecesarios en un mercado donde cada decisión debe estar muy medida.

También influye la competencia en su posición, donde el equipo ya cuenta con perfiles consolidados y jóvenes con proyección. En definitiva, Xavi Simons ha vuelto a ofrecerse al Barça, pero esta vez no hay margen. Flick no lo contempla ni como oportunidad de mercado ni como refuerzo estratégico. Un caso que demuestra cómo el contexto puede cambiar por completo la percepción de un jugador en cuestión de años.