Joan Garcia completó la primera mitad contra el Racing de Santander, al parecer, sin problemas. Sin embargo, antes de acabar el primer tiempo, resbaló sobre el césped mojado. No pidió asistencia. No obstante, Hansi Flick explicó después que el titular sentía molestias en la rodilla y decidió no correr riesgos. En su lugar entró Wojciech Szczesny, que solamente necesitó unos minutos para convertirse en protagonista del partido. Y no para bien.
El polaco disputaba sus primeros minutos y tenía la oportunidad de recuperar sensaciones. Livakovic, incorporado al club, esperó en el banquillo. La jerarquía parecía clara: Szczesny seguía siendo el segundo portero elegido por Flick.
Szczesny la lía y mete al Racing en el partido
Todo pasó en el minuto 65. El guardameta recibió un pase atrás y podía despejar. En lugar de hacerlo, se entretuvo con el balón. Zabiri leyó la jugada, robó la pelota y marcó un gol que devolvió al Racing al partido.
La acción sorprendió. No hubo un disparo imposible ni una combinación brillante. Szczesny se metió él solo en un callejón sin salida. El portero quiso jugar con demasiada calma y terminó regalando una ocasión que un futbolista difícilmente perdona.
El resultado final permitió que algunos se tomaran el fallo con humor. El Barça conservó la victoria y el error no tuvo consecuencias definitivas. Dentro del vestuario, sin embargo, la lectura fue diferente. Varios pesos pesados, sobre todo los nuevos, consideraron preocupante que el suplente de Joan comenzara la temporada con una desconexión tan evidente.
Las dudas con Szczesny aumentan entre los pesos pesados
Rodri era uno los más sorprendidos. El centrocampista había escuchado comentarios sobre las dudas que generaba el polaco, pero el fallo superó las expectativas. La jugada alimentó una pregunta incómoda entre quienes no entienden qué aporta Szczesny a este Barça.
Flick evitó echar más leña al fuego. “Todos cometemos errores”, recordó el técnico. También explicó que una equivocación del portero suele terminar en gol. El alemán pidió una reacción para la próxima vez y protegió públicamente a un jugador que continúa ocupando el segundo puesto de la portería.
La defensa del entrenador no elimina el debate. Joan Garcia es el titular, pero sus molestias recuerdan que el suplente puede entrar en cualquier momento. Livakovic también espera una oportunidad. Si Szczesny vuelve a fallar, Flick tendrá cada vez más difícil justificar que el recién llegado permanezca detrás del polaco.
Por ahora, todo queda en una mala noche. Szczesny tendrá más entrenamientos y quizá nuevas oportunidades para darle la vuelta a la situación. Pero la primera impresión ya está hecha. El portero empezó con mal pie, dejó al vestuario preocupado y abrió una discusión que parecía cerrada antes del partido.
