Rodrigo Hernández ya es una realidad. Después de superar su adaptación y la operación en la espalda a la cual se sometió en verano, ya está totalmente consolidado en el Barça. Y ha comenzado a demostrar su mejor nivel, que le hizo ser considerado como el mejor jugador del planeta. Para Hans-Dieter Flick es una pieza indispensable, y será el encargado de liderar el juego colectivo, junto a Pedri González, además de ser un líder en el vestuario, gracias a su jerarquía y su experiencia.
Pero esto pone en muchos problemas a dos de sus compañeros, que tendrán que conformarse con un papel claramente secundario por culpa del fichaje del ‘16’. El primero, y el más evidente de todos, es el caso de Marc Bernal, quien aspiraba a ser un fijo en el Spotify Camp Nou este curso. Esperaba acabar de consagrarse, y aprovechar que siempre ha contado con la absoluta confianza por parte del técnico alemán, pero las cosas se le han complicado.

Aunque comenzó teniendo un papel muy protagonista durante las primeras semanas, ahora que el ganador del Balón de Oro en el año 2024 ya está recuperado, su lugar se encuentra en el banquillo. Y está será la tónica habitual durante el resto de la campaña, en la cual se tendrá que conformar con ayudar al equipo entrando como revulsivo, o jugando en caso de necesidad. No obstante, no se puede olvidar que todavía es realmente joven, 19 años.
Joan Laporta y Deco le han querido tranquilizar recordando que la temporada es muy larga, y que también tendrá mucho protagonismo. Y la intención es que aprenda de Rodri, para que sea su mentor, y que esto le ayude a mejorar. En cambio, más complejo es el caso de Pablo Paéz ‘Gavi’, quien sí que parece muy difícil que pueda volver a ser una pieza indispensable en los sistemas del Barça, e incluso, se puede plantear la posibilidad de cambiar de aires.

Con el ex del Manchester City, del Villarreal y del Atlético de Madrid, además de Pedri y Bernal, cuesta creer que Flick le pueda encontrar espacio en sus planteamientos.
Gavi, en la rampa de salida
Desde el Barça siempre han afirmado que Gavi es intocable, pero la realidad puede ser muy diferente. Porque si llega una oferta interesante en verano, o incluso en enero, Joan Laporta y Deco se podrían plantear la posibilidad de dejarle salir, como explican en otros periódicos.