El Real Madrid ha tomado una decisión firme de cara a la temporada 26/27 y ya se la ha trasladado al entorno del jugador. Cristiano Ronaldo no regresará al club blanco, pese a su voluntad de volver a Europa y cerrar su carrera donde todo empezó. La negativa llega desde el banquillo, con Álvaro Arbeloa como principal voz interna para frenar la operación.

El portugués no quiere seguir en Arabia Saudí, donde ha abierto un conflicto importante con su actual club y busca una salida inmediata. Se siente competitivo, sigue marcando goles con regularidad y considera que todavía puede ser útil en el fútbol europeo. En ese contexto, ofreció al Real Madrid un regreso muy diferente al de otras etapas, aceptando un rol secundario y sin exigir nada en clave deportiva.

El factor vestuario, clave para el no

Sin embargo, el club no lo ve así. Álvaro Arbeloa ha sido claro con la dirección deportiva ya que el regreso de Cristiano Ronaldo supondría un riesgo innecesario a nivel interno. Aunque el portugués esté dispuesto a asumir un papel de suplente, nadie dentro del vestuario cree que su figura pueda convivir con eso sin generar tensiones. El problema no es deportivo, es de jerarquías y egos. La presencia de Cristiano Ronaldo alteraría el equilibrio del grupo, obligaría a gestionar un foco mediático constante y podría afectar a la progresión de los jóvenes.

Cristiano Ronaldo Al Nassr Foto Europa Press
Cristiano Ronaldo Al Nassr Foto Europa Press

Arbeloa entiende que el Real Madrid actual necesita estabilidad, no un regreso que lo monopolice todo. Además, existe el temor de que su rol real no se ajuste al prometido. En cuanto encadene varios partidos sin minutos, la presión externa aumentaría y el debate sería diario. El cuerpo técnico no quiere tener que enfrentarse a ese escenario en cada rueda de prensa.

Un pasado glorioso que no garantiza un buen encaje

En el Real Madrid reconocen que Cristiano Ronaldo es el jugador más importante de su historia reciente, pero también asumen que el contexto ha cambiado por completo. El club está construyendo un nuevo ciclo, algo difícil de compatibilizar con una figura tan dominante e importante a nivel histórico.

La realidad es que su regreso sería mucho más emocional que racional. No dudan de su profesionalidad ni de su capacidad goleadora, pero sí de su impacto en un vestuario donde hay líderes consolidados y una hoja de ruta muy definida. El mensaje trasladado es que no habrá excepciones ni fichajes por nostalgia. Arbeloa ha sido tajante y el club lo respalda. Así pues, Cristiano Ronaldo seguirá buscando un destino europeo para cerrar su carrera, pero no será en el Real Madrid.