Marcus Rashford fue una de las sorpresas en el partido contra la Real Sociedad. Pero no por un aspecto positivo, sino por su llamativa ausencia en la alineación que presentó Hans-Dieter Flick. Con la baja de última hora de Raphinha Dias, por unas molestias físicas, todo el mundo esperaba que el elegido para ocupar su puesto en la banda izquierda del ataque del Barça fuera el ‘14’. A priori, era el recambio natural, y también el más lógico.
No obstante, ‘Hansi’ optó por colocar a Dani Olmo, y desplazar a Fermín López a una banda. Una muestra inequívoca de la confianza que ha perdido en las capacidades del astro inglés, quien no ha sido capaz de convencer con las últimas actuaciones que ha firmado. De hecho, la última vez que fue titular, en el derbi frente al RCD Espanyol, acabó siendo sustituido al descanso, después de unos primeros 45 minutos simplemente desastrosos.

El ex del Manchester United y del Aston Villa se reivindicó con un gol en Anoeta, el primero en varios meses, que lamentablemente no sirvió para que su equipo pudiera obtener, como mínimo, un punto. Aunque lo peor no es la derrota, injusta e inmerecida, sino las tensiones que ha provocado dentro del vestuario después de una nueva suplencia. Porque en ‘The Sun’ se han encargado de filtrar que tiene una decepción tremenda con la situación actual que vive.
Rashford llegó al Barça muy ilusionado, ya que era su primera aventura en el extranjero, y tenía ganas de aterrizar en un proyecto tan exigente y ambicioso. Estaba convencido de que podría recuperar su mejor versión, que en el pasado le hizo ser considerado como uno de los mejores futbolistas del planeta, y Joan Laporta le aseguró que tendría un rol muy protagonista. Una promesa que se cumplió durante las primeras semanas… pero que parece haber quedado en el olvido.

Desde que Raphinha volvió a estar disponible, el delantero de 28 años se ha visto condenado al ostracismo, y se ha tenido que conformar con un simple papel como revulsivo. De hecho, ya ni siquiera es la principal alternativa entrando desde el banquillo, como se ha podido comprobar últimamente.
Rashford recuerda que no llegó al Barça para ser suplente
La decepción de Rashford es más que comprensible, si tenemos en cuenta que hizo un gran esfuerzo económico para poder jugar en el Barça, y rechazó otras ofertas mucho más lucrativas.
Lo hizo con la promesa de que sería importante para Flick, y no un simple suplente. Si nada cambia, su continuidad la siguiente campaña ya se puede dar por descartada.