La plantilla del Barça está harta de los arbitrajes que está recibiendo esta temporada. Y más en los últimos partidos, en los que los errores arbitrales se han ido acumulando, hasta perjudicar gravemente al equipo blaugrana, decisiones que han provocado que el Barça haya perdido el liderato de la Liga y que esté con un pie y medio fuera de la Copa del Rey. Y es que después de los escándalos de Anoeta y del Metropolitano, ayer Soto Grado rizó el rizo validando el 2-1 del Girona, cuando Kounde había sufrido una falta evidente en la acción previa.
Todo el mundo vio la falta, por lo que se dio por hecho que el VAR iba a avisar al colegiado. Por ello las caras del banquillo del Barça cuando Soto Grado validó el gol sin ni siquiera ir al monitor a ver la repetición eran de indignación y de incredulidad. Y uno de los jugadores más enfadados fue Raphinha, que después de unas horas, ya en frío, ha cargado con dureza contra el arbitraje.
Raphinha carga contra los árbitros
"Es muy difícil jugar cuando las reglas son diferentes según te favorezcan o no, pero si tenemos que jugar contra todos para ganar, no hay problema. Lo haremos. ¡Viva el Barça para siempre!", ha escrito el brasileño en sus redes sociales.
"Bueno, tenemos muchas cosas que mejorar, pero no somos los únicos", ha añadido Raphinha, en clara referencia a los árbitros, siguiendo el mensaje de Hansi Flick, que afirmó en rueda de prensa que los árbitros habían estado al mismo nivel que el Barça. Raphinha se ha convertido así en el portavoz del vestuario, en el que están muy cabreados con las últimas actuaciones que están recibiendo, ya que ya parece que no es casualidad de que siempre se equivoquen en contra de un mismo equipo.
Indignación máxima en el Barça por el escándalo de Montilivi
Raphinha se añade así a las diferentes quejas que se han ido produciendo en las últimas horas. El primero fue Joan Garcia, que después del partido afirmó que no entendía el motivo por el cual la falta sobre Kounde no se había revisado desde la sala VOR. Luego fue Cubarsí, que declaró que todo el mundo había visto lo que había ocurrido, mordiéndose la lengua todo lo que pudo.
Y es que ya llueve sobre mojado con el tema arbitral, ya que el escándalo de Montilivi llega pocos días después de lo ocurrido en el Metropolitano, en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, una actuación pésima en la que el Barça fue claramente perjudicado, hasta el punto de que el club blaugrana emitió una queja formal al CTA. La respuesta, lejos de recibir unos arbitrales normales, ha sido la de otra vez una actuación lamentable que da mucho que pensar, y no precisamente de una forma positiva.
