Querían que fuera el nueve del Barça, Flick lo descartó en una semana y confirma que estaba en lo cierto

Ansu Fati volvió a aparecer este verano como una posible solución interna para el puesto de delantero centro del Barça. Dentro del club hubo voces que defendieron darle una oportunidad como nueve, aprovechando su capacidad para atacar el área y su instinto goleador. Hansi Flick, sin embargo, necesitó muy poco tiempo para descartar esa posibilidad y apostar por otros perfiles. Las primeras jornadas de Ansu en el Mónaco empiezan a darle la razón.

El técnico alemán nunca dudó del talento del delantero, pero sí de su encaje en el tipo de nueve que quería construir. Flick buscaba una referencia capaz de fijar centrales, presionar con continuidad y participar en un ataque muy dinámico. Ansu podía ofrecer gol, pero no terminaba de responder a todas esas exigencias. Por eso, la idea de reconvertirlo quedó aparcada prácticamente en una semana.

Flick no veía en Ansu el nueve que necesitaba

En el Barça existía cierta esperanza de recuperar una versión parecida a la de sus primeros años, cuando parecía destinado a convertirse en una de las grandes estrellas del club. Sin embargo, Flick entendía que colocarle como delantero centro podía terminar siendo una solución más emocional que realmente deportiva.

Ansu Fati Brujas Mónaco / Foto: @AnsuFati
Ansu Fati Brujas Mónaco / Foto: @AnsuFati

Su salida al Mónaco debía servir para recuperar continuidad y demostrar que todavía podía marcar diferencias con regularidad. Pero las primeras jornadas han dejado una sensación clara. Ansu no ha tenido ni un solo minuto por culpa de una serie de supuestos problemas físicos que lo han dejado fuera del equipo.

El Mónaco confirma las dudas del Barça

Eso no significa que su etapa esté sentenciada. La temporada acaba de comenzar y todavía tiene margen para crecer, recuperar confianza y encontrar un papel donde vuelva a sentirse importante. Pero, de momento, su rendimiento refuerza la decisión que Flick tomó durante el verano.

El Barça necesitaba certezas en una posición clave y el técnico no quiso esperar a comprobar si Ansu podía adaptarse. Prefirió cerrar esa puerta desde el principio y construir el ataque alrededor de futbolistas que consideraba más preparados para responder inmediatamente. Ahora, viendo sus primeros partidos en el Mónaco, la sensación interna es clara. Algunos querían convertir a Ansu Fati en el nuevo nueve del Barça, pero Flick creyó que el equipo necesitaba otra cosa. Apenas unas semanas después, todo apunta a que su diagnóstico era correcto.