En el PSG ha aparecido una preocupación inesperada alrededor de Luis Enrique. Dentro del club francés creen que el técnico asturiano contempla seriamente la posibilidad de regresar algún día al Barça y que incluso podría estar acercando posiciones pensando en el momento en el que Hansi Flick deje el banquillo. Ese temor explica, en buena parte, la enorme apuesta económica que han hecho para garantizar su continuidad en París.
La renovación multimillonaria de Luis Enrique no responde únicamente a sus resultados. En París saben que el Barça continúa teniendo un peso especial para el entrenador y consideran que una llamada desde el club azulgrana podría cambiar completamente el escenario. Por eso quieren blindarlo antes de que exista una posibilidad real de negociación y evitar que pueda plantearse una salida cuando termine la etapa de Hansi Flick.
El PSG quiere cerrar cualquier puerta al Barça
Luis Enrique está completamente respaldado por la dirección parisina. Su trabajo ha convencido tanto deportiva como institucionalmente y el PSG quiere construir un proyecto largo alrededor de su figura. Precisamente por eso están dispuestos a elevar considerablemente su salario y convertirlo en uno de los entrenadores mejor pagados del continente.
El miedo está en que el dinero pueda no ser suficiente si aparece el Barça. El asturiano ya conoce perfectamente el club, sabe lo que significa entrenarlo y mantiene una conexión evidente con su pasado azulgrana. En París entienden que no sería una propuesta comparable a cualquier otra.
Flick sigue firme, pero ya se piensa en el futuro
Todo esto no significa que la continuidad de Hansi Flick esté actualmente en peligro. Todo lo contrario. El alemán sigue teniendo toda la confianza del Barça y mantiene un peso enorme en la construcción deportiva del equipo. El escenario que preocupa al PSG se plantea para después, cuando llegue el momento de cerrar su ciclo. Ahí es donde Luis Enrique aparece como una posibilidad especialmente atractiva. Su experiencia, personalidad y conocimiento del entorno facilitarían una eventual segunda etapa, y desde París creen que el asturiano no descartaría escuchar al Barça si llega esa oportunidad.
Por eso el PSG se está moviendo con tanta fuerza. La renovación pretende ser mucho más que un premio por su rendimiento: también debe funcionar como una barrera ante una futura ofensiva azulgrana. En París existe la sensación de que Luis Enrique podría sentirse tentado por volver al lugar donde ya hizo historia, y quieren evitar que, cuando Flick se marche, el Barça encuentre demasiado sencillo convencerlo.
