Adam Wharton vuelve a aparecer en la agenda del Real Madrid después de que la operación por Rodri se haya complicado. El centrocampista del Crystal Palace reúne las características que buscaba el club en el español: pausa, criterio, capacidad para recibir bajo presión y una zurda capaz de romper líneas desde la base. La diferencia es que tiene 22 años y un recorrido enorme por delante.
Pep Guardiola ya había quedado impresionado por su evolución cuando dirigía al Manchester City. Wharton figuraba entre los mediocentros ingleses vigilados como posibles soluciones de futuro para una posición prácticamente monopolizada por Rodri. Su capacidad para jugar a uno o dos toques, orientar la posesión y encontrar pases verticales hizo que los grandes de la Premier empezaran a seguirlo pronto.
El Crystal Palace pone los 80 millones sobre la mesa
El Crystal Palace sabe que tiene una de las piezas más cotizadas del mercado europeo y no piensa regalarla. La referencia para negociar se mueve alrededor de los 80 millones de euros, una cifra enorme pero todavía inferior a otras operaciones estudiadas por el Real Madrid. Además, su contrato largo permite al conjunto londinense resistir cualquier presión y exigir que el comprador llegue con una propuesta convincente.
Para José Mourinho, Wharton solucionaría un problema inmediato. Tchouaméni aporta músculo y equilibrio, Valverde recorrido y Bellingham llegada, pero falta un futbolista que ordene la salida y marque el ritmo desde atrás. El inglés puede ocupar ese espacio sin exigir que todo el sistema se construya alrededor de él, algo especialmente atractivo después de las dificultades encontradas en las negociaciones por Rodri.
Wharton pasa de alternativa a solución inmediata
La edad también cambia el análisis económico. Pagar 80 millones por Wharton supondría una inversión importante, pero el Real Madrid incorporaría a un centrocampista que todavía puede ofrecer casi una década al máximo nivel y conservar un alto valor de mercado. Rodri, en cambio, llega a la treintena y exigiría además un salario muy superior, aunque actualmente sea un futbolista más hecho y determinante.
Wharton pasa así de alternativa de futuro a solución exprés. No tiene la experiencia de Rodri ni su dominio competitivo, pero ofrece muchas de las cualidades que el Madrid busca para recuperar control en el centro del campo. Guardiola ya vio potencial para ese tipo de función y ahora Mourinho puede aprovecharlo. Si el Palace mantiene la puerta abierta por 80 millones, el club blanco tendrá que decidir rápido, porque varios grandes ingleses siguen pendientes y una subasta podría volver a disparar el precio.
