El ambiente en el Manchester City se ha tensado después de la sanción impuesta a Rodri por unas declaraciones contra el arbitraje que no han sentado nada bien en Inglaterra. El centrocampista insinuó públicamente que algunas decisiones arbitrales se habían tomado de forma intencionada en contra de su equipo, algo que provocó una rápida reacción en la Premier League, que ha acabado sancionando al español con 92.000 euros de multa.
Las palabras del jugador generaron una fuerte polémica y terminaron con una sanción disciplinaria por parte de la FA. La situación obligó a intervenir al entrenador del equipo, Pep Guardiola, que considera que ese tipo de declaraciones pueden perjudicar seriamente al club a la larga y en cuanto a imagen.
Guardiola quiere evitar más problemas
El técnico catalán habría mantenido una conversación directa con el mediocentro para pedirle un cambio de actitud en este tipo de situaciones de alta tensión. En este sentido, Guardiola entiende la frustración que puede sentir un jugador en determinados momentos de la temporada, pero considera que atacar públicamente al arbitraje no es la manera adecuada de gestionar esas emociones ya que eso también deja en mal lugar al club.

En el fútbol inglés existe una gran sensibilidad con las críticas a los árbitros y las autoridades deportivas suelen actuar con rapidez cuando un jugador cuestiona la integridad de las decisiones arbitrales. Por eso, desde el club consideran que declaraciones como las de Rodri pueden generar sanciones innecesarias que acaban pasando una seria factura a las aspiraciones del equipo. Aunque en este caso se haya saldado con un tema puramente económico.
Un aviso para el futuro
Guardiola habría trasladado al jugador que su papel dentro del equipo es demasiado importante como para verse envuelto en polémicas de este tipo. Rodri se ha convertido en una pieza clave en el sistema del City y su presencia en el centro del campo es fundamental para el funcionamiento del equipo. Precisamente por ese peso dentro del vestuario, el entrenador cree que sus palabras tienen un impacto mayor que las de otros futbolistas.
El mensaje del técnico ha sido claro, porque el equipo necesita centrarse únicamente en lo deportivo y evitar situaciones que puedan generar sanciones o distracciones innecesarias. De este modo, el episodio se cierra con una advertencia interna dentro del Manchester City, donde Guardiola espera que Rodri mantenga un perfil más prudente en sus declaraciones públicas para evitar nuevos conflictos con la Premier League.