El Barça sigue rastreando el mercado en busca de un delantero y hay un nombre que volvía a aparecer con cierta fuerza, como lo es el de Omar Marmoush. En este sentido, el atacante egipcio cuenta con el visto bueno de Pep Guardiola para salir, pero su precio lo convierte en una operación compleja.

Y es que el Manchester City no pondrá obstáculos a una posible salida, aunque sí ha dejado clara una condición, ya que, como es habitual, solo negociará si la oferta alcanza una cifra muy elevada.

Un precio que complica la operación

La realidad es que el City ha tasado a Marmoush en unos 70 millones de euros, una cifra que supera claramente los 55 millones que el Barça pagó en su día por Ferran Torres, que estaba en una posición muy similar. De este modo, el club inglés protege a un jugador que considera valioso, aunque no imprescindible dentro de su estructura.

Omar Marmoush Manchester City
Omar Marmoush Manchester City

Y es que según informaciones como las de Football Insider, el City está dispuesto a escuchar ofertas, pero sin rebajar sus exigencias económicas. Además, este precio sitúa la operación en un nivel difícil para el Barça, que sigue condicionado por su situación financiera.

Un perfil que gusta, pero no es prioritario

La realidad es que Marmoush encaja en varias de las características que busca el Barça para reforzar el ataque. Es un jugador dinámico, con capacidad de desborde y gol. De este modo, podría ocupar tanto posiciones en banda como actuar más centrado, algo que añade valor a su perfil. Su nombre ha sido valorado dentro de la planificación, aunque no es la primera opción para la delantera. Además, el club trabaja en alternativas más asequibles que permitan equilibrar la inversión total del mercado.

También influye que el Barça prioriza operaciones estratégicas antes que grandes desembolsos en un solo jugador. En definitiva, Pep Guardiola no pondría impedimentos a la salida de Omar Marmoush, pero el precio marcado por el Manchester City cambia por completo el escenario. Más caro que Ferran Torres y con un coste cercano a los 70 millones, su fichaje se convierte en una operación difícil. El Barça lo valora, pero sabe que no será sencillo asumir esa inversión.