El Real Madrid de Carlo Ancelotti se prepara para un duelo crucial este domingo contra el Real Betis de Manuel Pellegrini. Con solo 5 puntos en 3 partidos y a 4 puntos del Barcelona, líder de La Liga, los nervios comienzan a apoderarse del equipo blanco. Para aumentar la presión, Vinícius Jr. y Kylian Mbappé han mostrado los primeros signos de tensión en su relación, un problema que podría explotar en cualquier momento y complicar aún más la situación del conjunto madridista.
El Real Betis, un rival siempre complicado
El Real Betis, bajo la dirección del experimentado Manuel Pellegrini, siempre ha sido un rival complicado para el Real Madrid. El técnico chileno conoce bien la casa blanca, habiendo sido entrenador del club en el pasado, y sabe cómo plantear partidos que incomoden al equipo madridista. Su Betis ha demostrado ser un equipo sólido y bien organizado, capaz de sorprender a cualquiera en La Liga.
A esto se suma la presencia de Vitor Roque, el joven delantero brasileño cedido por el Barcelona al Betis. El atacante tiene una motivación especial para este partido: demostrar que tiene el nivel suficiente para ser titular en el Barcelona en un futuro cercano, o al menos para atraer la atención de otros grandes equipos. Su capacidad goleadora y su explosividad son una amenaza que la defensa del Real Madrid deberá tener muy en cuenta.

Tensión en el vestuario del Real Madrid
Mientras el Betis afina su estrategia, en el vestuario del Real Madrid la situación es tensa. Vinícius Jr. y Kylian Mbappé, dos de las estrellas del equipo, han mostrado signos de un incipiente conflicto. La presión de estar en un club como el Madrid, donde se exige ganar cada partido, sumada a la necesidad de destacar individualmente, está comenzando a afectar la relación entre ambos. Ancelotti sabe que necesita manejar esta situación con cuidado para evitar que la tensión afecte el rendimiento del equipo en el campo.
Además, el hecho de que el Real Madrid ya esté a 4 puntos del Barcelona tras solo tres jornadas añade una presión adicional. El club blanco no puede permitirse más tropiezos si quiere mantener vivas sus opciones al título de liga. Una derrota o incluso un empate ante el Betis podría aumentar la distancia con el líder y desatar una crisis en el club, donde los aficionados y la prensa no dudarían en señalar culpables.

El partido de este domingo se presenta, por tanto, como un desafío crucial para el Real Madrid. Ancelotti, Vinícius y Mbappé tendrán que dejar a un lado sus problemas y enfocarse en conseguir una victoria que alivie la presión y permita al equipo seguir en la lucha por el campeonato. Pero con Pellegrini al mando del Betis y Vitor Roque dispuesto a hacerle daño a la defensa madridista, el reto no será fácil.