Pedri mantiene una relación excelente con Ferran Torres, pero sabe perfectamente que la amistad debe quedar al margen cuando se habla de la selección española. El delantero está atravesando un gran momento en el PSG y vuelve a tener argumentos para reclamar protagonismo con Luis de la Fuente. Sin embargo, dentro del terreno de juego, el centrocampista del Barça ya sabe que Mikel Oyarzabal sigue dando más cosas al funcionamiento colectivo.
España encuentra con Oyarzabal un delantero que no necesita vivir exclusivamente del gol. Se mueve entre centrales, baja para asociarse, arrastra defensores y genera espacios para quienes llegan desde segunda línea. Ese comportamiento beneficia especialmente a futbolistas como Pedri, Dani Olmo o Lamine Yamal, porque encuentran más zonas libres para recibir y combinar cerca del área.
Oyarzabal hace más rico el ataque de España
Ferran presenta un perfil de delantero diferente. Está marcando, llega con confianza después de su buen inicio en París y amenaza mucho mejor cuando encuentra metros. También puede aparecer desde una banda o atacar el espacio a la espalda de la defensa, características que permiten a De la Fuente cambiar completamente el tipo de partido.
El problema aparece cuando hay que escoger únicamente un nueve titular. Oyarzabal interpreta mejor determinados movimientos que hacen funcionar al resto. No siempre necesita tocar mucho el balón para resultar decisivo y su capacidad para abandonar momentáneamente el área permite que los interiores ataquen posiciones de remate.
Pedri separa la amistad de lo que necesita la Roja
Pedri es uno de los primeros que conoce las virtudes de Ferran. Han compartido vestuario durante años, mantienen una gran amistad y el canario sabe perfectamente el enorme peligro que tiene cuando atraviesa una buena racha goleadora. Precisamente por conocerlo tan bien puede distinguir entre su momento individual y las necesidades colectivas de España. Eso no significa que Ferran deba perder importancia. De la Fuente puede utilizarlo como revulsivo, introducirlo en encuentros más abiertos o incluso acompañarlo con Oyarzabal dependiendo del rival. Su rendimiento en el PSG obliga a tenerlo muy presente.
Pero si España tuviera que afrontar ahora un partido decisivo y mantener su estructura habitual, Oyarzabal seguiría teniendo ventaja. Pedri no necesita decirlo públicamente para comprenderlo. Ferran es su amigo y atraviesa uno de sus mejores momentos, pero la selección está por encima de las relaciones personales. Para Pedri, el debate no consiste únicamente en quién marca más goles: se trata de quién consigue que España juegue mejor.
