Pedri tiene cada vez más claro con qué lateral se siente más cómodo cuando el Barça construye desde atrás como lo es Eric Garcia. El centrocampista valora especialmente la forma en la que el catalán interpreta la salida de balón, se mete por dentro y ofrece siempre una línea de pase limpia. Con Koundé, en cambio, la conexión resulta menos natural y el juego acaba siendo más rígido por ese costado.
La diferencia no está únicamente en la calidad individual, sino en cómo afecta cada perfil a Pedri. Eric entiende mejor cuándo acercarse al centro del campo y cuándo liberar la banda, algo que facilita que Pedri reciba con más tiempo y mejores ángulos. Koundé ofrece más potencia y recorrido, pero su juego actual genera menos continuidad en posesiones largas.
Eric Garcia mejora la circulación por dentro
Hansi Flick valora que Eric pueda actuar casi como un centrocampista más cuando el Barça tiene la pelota. Su capacidad para orientarse, jugar a uno o dos toques y encontrar al hombre libre permite que Pedri no tenga que bajar constantemente a organizar desde posiciones demasiado retrasadas.

Eso también ayuda a Lamine Yamal. Si Eric se mete por dentro, el extremo puede recibir más abierto y con espacio para encarar. Pedri queda entonces en una posición intermedia muy favorable, conectado tanto con el lateral como con el atacante. La estructura resulta más fluida y menos previsible.
Koundé pierde terreno también por sensaciones
El problema para Koundé es que ya no basta con el gran nivel mostrado durante la primera etapa de Flick. Su rendimiento ha bajado y algunos errores defensivos han reducido la confianza del entorno. Pedri no necesita decir que el francés sea peor jugador, pero sí siente que con Eric el equipo entiende mejor qué hacer con balón. Flick también empieza a verlo. Eric aporta menos explosividad, pero da más control, algo especialmente valioso en partidos donde el Barça quiere dominar desde la posesión.
La jerarquía del lateral derecho, por tanto, ya no está tan clara como antes. Koundé sigue teniendo experiencia y físico, pero Eric ha ganado terreno gracias a su lectura táctica. Y para Pedri, que necesita socios capaces de interpretar los espacios con precisión, la diferencia empieza a ser evidente: hoy se siente mucho más cómodo jugando al lado de Eric Garcia.