La situación de Marc Casadó en el Barça comienza a generar cierto ruido. El canterano no está juugando al nivel que había mostrado la pasada temporada y eso preocupa a más de uno. En este sentido Pedri habría mantenido una conversación con Hansi Flick para trasladarle su preocupación porque el rendimiento del canterano no está ayudando al equipo cuando tiene minutos y, en su opinión, penaliza el ritmo del juego. Algo que evidenció ante el Racing, según Pedri. El canario considera que Casadó no está siendo lo suficientemente trascendente en los partidos que ha disputado. Sus apariciones han dejado dudas, especialmente en la circulación de balón y en la capacidad para acelerar el juego en el centro del campo. Y es que, en un Barça que busca dominar, Casadó no ayuda.

Pedri no habla desde la crítica personal. Al contrario, tiene una gran relación con Marc Casadó, pero entiende que el nivel actual del equipo exige algo más. En los encuentros en los que el canterano ha sido titular o ha entrado desde el banquillo, el juego se ha vuelto más lento, dando una sensación que preocupa especialmente a los futbolistas de la medular como Pedri.

Pedri prefiere otros perfiles para el centro del campo

En esa conversación con Flick, Pedri ha sido claro: se siente más cómodo jugando con futbolistas que le permiten asociarse rápido y mover al rival. Nombres como Marc Bernal, Frenkie de Jong o incluso Eric García encajan mejor en esa idea. No necesariamente por talento puro, sino por lectura del juego y velocidad en la toma de decisiones.

Cubarsí i Casadó   Instagram
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Para el internacional español, el problema no es que Casadó no tenga nivel, sino que no está preparado todavía para asumir ese rol en el Barça actual. El equipo necesita centrocampistas que hagan circular el balón con uno o dos toques, que rompan líneas con pases verticales y que no ralenticen las transiciones ofensivas. En ese contexto, Casadó no acaba de encajar como debería.

Flick toma nota y el escenario cambia

El técnico alemán valora mucho la opinión de sus jugadores clave, especialmente de Pedri. No será una decisión inmediata ni drástica, pero sí un aviso claro de que el protagonismo de Casadó puede caer todavía más de lo que ya ha caído este año.

En el Barça no hay conflicto ni choque con nadie, pero el mensaje es que el nivel actual de Casadó preocupa. Pedri ha hablado por el bien del equipo y Flick empieza a ajustar sus planes según lo que ve en el césped. En un vestuario cada vez más competitivo, la exigencia es máxima. Casadó, ahora, está ante su mayor reto como azulgrana.