Pedri está en el grupo de jugadores del Barça que no celebra el fichaje de Rodri

Pedri no forma parte del grupo que considera imprescindible la llegada de Rodri al Barça. Nadie dentro del vestuario discute la calidad del centrocampista del Manchester City, pero el canario conoce mejor que muchos las consecuencias tácticas que puede tener compartir equipo con él. Su experiencia en la selección española ha dejado dudas que ahora aparecen ante un posible fichaje.

Con el Barça, Pedri disfruta de total libertad para bajar, participar en la construcción y decidir dónde recibir. Hansi Flick ha construido buena parte del juego alrededor de su capacidad para aparecer continuamente cerca del balón. Con España, en cambio, la presencia de Rodri como organizador principal modifica esa estructura y obliga al canario a jugar varios metros más arriba, donde no siempre encuentra la misma continuidad.

Con Rodri cambia completamente su posición

Rodri necesita intervenir constantemente para controlar el ritmo. Recibe entre centrales, organiza la salida y decide hacia dónde debe avanzar el equipo. Esa función ocupa espacios que Pedri también utiliza en el Barça para acercarse al pivote, superar la primera presión y comenzar las jugadas. Cuando ambos coinciden, el canario tiene que alejarse del balón y asumir un rol más parecido al de un mediapunta.

Rodri Hernández Mundial
Rodri Hernández Mundial

Luis de la Fuente ya ha reconocido que Pedri no puede jugar exactamente igual con España que con su club. Esa diferencia explica parte de su rendimiento irregular con la selección. Mientras en el Barça aparece como uno de los centrocampistas más dominantes de Europa, con España ha llegado incluso a perder la titularidad cuando no consigue adaptarse a una función más adelantada.

Flick tendría que encontrar una solución

La posible llegada de Rodri obliga a Flick a resolver ese problema antes de apostar por una inversión enorme. El técnico podría permitir que ambos intercambiaran alturas, utilizar un centro del campo más flexible o rodearlos de jugadores capaces de compensar sus movimientos. Lo que Pedri no quiere es quedar desplazado hacia una zona donde participa menos y pierde influencia.

Por eso su postura no es una oposición frontal al fichaje. Rodri mejoraría al Barça por experiencia, equilibrio y capacidad defensiva, pero también cambiaría una estructura que actualmente permite al canario mostrar su versión más brillante. Pedri sabe perfectamente qué ocurre cuando deja de ser el centrocampista que dirige cada posesión. Lo vive con España y no quiere repetirlo durante toda la temporada. Si Rodri llega, Flick deberá demostrar que puede reunir a dos organizadores sin sacrificar al futbolista que ya domina el sistema azulgrana. El fichaje sería espectacular, pero Pedri necesita garantías de que su mejor fútbol seguirá teniendo espacio.