Pau Cubarsí fue el gran protagonista en el partido de ida de semifinales de la Champions League. Pero desgraciadamente, no por un aspecto positivo, sino por su polémica expulsión, que provocó que el Barça se quedara en inferioridad numérica antes del descanso. Y para acabar de añadirle más drama y tragedia a esta historia, la falta que cometió en el borde del área permitió a Julián Álvarez marcar un gol excelente, y adelantar en el marcador al Atlético de Madrid.
Esta acción condicionó el resto del partido, y obligó al conjunto azulgrana a tener que intentar la remontada jugando con 10, aunque la realidad es que dejaron muy buena imagen, y se merecieron, como mínimo, el empate. El ‘5’ abandonó el campo visiblemente decepcionado y enfadado consigo mismo, ya que esta tarjeta roja no le permitirá poder ayudar a su equipo en la vuelta, que se disputará en unos pocos días, en el Metropolitano.
Una baja muy sensible para Hans-Dieter Flick, quien tendrá que encontrar a un recambio de garantías para el internacional español. No será fácil, considerando que es el líder de la defensa, y está en un momento excelente de forma. De hecho, antes de su expulsión, estaba completando una actuación sublime, sin cometer errores, y mostrándose muy participativo en todo momento, ayudando a sacar la pelota controlada desde la defensa, y mostrando una personalidad increíble.

Cubarsí se vio obligado a tener que animar a sus compañeros desde la grada, y el sentimiento de culpabilidad le recorría el cuerpo. Por este motivo, no pudo evitar hundirse cuando se escuchó el pitido final, como han explicado desde otros periódicos. No fue capaz de contener las lágrimas, y se disculpó con sus compañeros por haber cometido un error que puede ser trascendental para decidir la eliminatoria, y condenar al Barça.
Pero no tardó en recibir el consuelo de todos, incluido 'Hansi', que le recordó que estas acciones son muy habituales en todos los partidos, y que simplemente fue una jugada desafortunada.
La roja de Cubarsí genera mucho debate
Además, hay mucha gente que opina que Cubarsí no se merecía esa tarjeta roja, a pesar de ser el último hombre. Para empezar, porque Giuliano Simeone no había controlado bien la pelota, y fue el futbolista del Atleti quien forzó el contacto con el defensa del Barça.
Independientemente de la polémica, la única realidad es que Flick no podrá contar con el ex del Girona, y que tendrá que buscar la manera de poder remontar la eliminatoria sin él en el terreno de juego.