Pau Cubarsí, el primero en saber que no juega con Laporte por los últimos informes recibidos: uno preocupa

Pau Cubarsí ya conoce uno de los motivos que frenaron definitivamente la llegada de Aymeric Laporte al Barça como el refuerzo que culminaría un verano redondo. El central era uno de los nombres que más gustaban para acompañarlo y, futbolísticamente, dentro del club apenas existían dudas. Su experiencia, salida de balón y condición de zurdo encajaban muy bien con lo que buscaba Hansi Flick para acompañar a Cubarsí. El problema apareció en los informes físicos.

Más allá del precio de la operación, el Barça recibió valoraciones que invitaron a extremar la prudencia con un futbolista de su edad y con mucho kilometraje competitivo. Nadie cuestiona el nivel de Laporte cuando está bien, pero la preocupación estaba en si podía sostener una temporada completa al máximo nivel y responder con continuidad en un calendario cada vez más exigente.

Futbolísticamente convencía, físicamente generaba dudas

Cubarsí veía con buenos ojos la operación precisamente porque Laporte podía ofrecerle un complemento diferente. Es un central con experiencia, buena lectura defensiva y capacidad para sacar el balón limpio desde atrás. Además, su perfil zurdo solucionaba una necesidad que Flick había señalado desde hacía tiempo.

Laporte Mundial Espanya
Laporte Mundial Espanya

Sin embargo, los informes médicos y de rendimiento obligaron a mirar más allá del encaje táctico. El Barça no estaba en condiciones de realizar una inversión importante por un jugador que pudiera pasar demasiado tiempo condicionado por molestias, recaídas o falta de continuidad física.

El Barça no quería asumir otro riesgo importante

La edad tampoco ayudaba. En una posición tan exigente, el club buscaba garantías para varios años y no solo rendimiento inmediato. Laporte podía ofrecer un nivel alto desde el primer día, pero había dudas sobre cuánto tiempo podría mantenerlo sin sufrir problemas físicos. Por eso, la operación terminó cayéndose aunque Cubarsí la veía con buenos ojos y Flick valoraba muchísimo su perfil. El precio fue un obstáculo, sí, pero no el único.

En el Barça entendieron que invertir una cantidad importante exigía certezas mayores. Laporte seguía convenciendo por fútbol, experiencia y jerarquía, pero los informes físicos introdujeron un riesgo que el club no quiso asumir. Cubarsí ya sabe que no jugará a su lado, y la razón principal no está en el talento del campeón del mundo, sino en las dudas sobre si su cuerpo puede responder al nivel que exige el Barça.