El mercado de fichajes del próximo verano podría estar marcado por una operación que afectaría a varios de los grandes delanteros del fútbol europeo. En el centro de ese posible efecto dominó aparece Ousmane Dembélé, cuya situación en el Paris Saint-Germain empieza a generar dudas dentro del mismo club, donde creen que el Balón de Oro no acaba de estar del todo satisfecho de la mano de Luis Enrique.
En París no descartan que el atacante pueda salir si llega una oferta interesante desde Arabia Saudí. Aunque sigue siendo un jugador importante, su relación con Luis Enrique no atraviesa su mejor momento después de varios desencuentros a lo largo de la presente temporada. Ese contexto ha provocado que dentro del club se empiece a contemplar la posibilidad de una salida si el mercado ofrece una oportunidad adecuada.
Su salida activaría un gran movimiento en el mercado
Si finalmente Dembélé abandonara el PSG, el club tendría que acudir al mercado para reforzar su ataque con una estrella de primer nivel. En ese escenario aparecen dos nombres que ya están en el radar del equipo parisino y que no se le escapan a nadie por su calidad y nivel estelar.
El primero es Harry Kane, uno de los delanteros más consolidados del fútbol europeo y que, a sus 31 años, podría entrar en el proyecto del PSG. El segundo es Julián Álvarez, un perfil más joven pero que también gusta mucho dentro de la dirección deportiva. Y es que la salida del atacate francés liberaría espacio en la estructura salarial y en el proyecto deportivo para intentar un fichaje de gran impacto.
Un efecto dominó que podría marcar el verano
En el PSG consideran que el equipo necesita reforzar su ataque con un delantero capaz de liderar el proyecto en los próximos años. Por eso, si se confirma la marcha de Dembélé, el club podría activar rápidamente una operación para traer a uno de estos dos grandes nombres sin muchos problemas, ya que a nivel de caja, los parisinos no sufren ni sufrirán nunca.
La situación de Dembélé es, por tanto, la de una pieza clave en el mercado. Su posible salida no solo afectaría al PSG, sino que también podría desencadenar movimientos importantes en otros clubes. Por ahora no hay ninguna operación cerrada, pero en París saben que el futuro de Dembélé puede ser el primer paso de un mercado que podría mover a algunos de los delanteros más importantes del fútbol europeo.
