En el Barça asumen que el próximo mercado no será el soñado por Hansi Flick y Deco. El técnico alemán ha dejado claro en varias reuniones internas que quiere un delantero de primera talla mundial para ser el relevo de Lewandowski, un jugador que eleve el nivel del equipo y marque diferencias en Europa. El problema es que la situación económica vuelve a condicionar cada movimiento del Barça en el mercado y obliga a rebajar las expectativas.

En ese escenario aparece el nombre de Omar Marmoush. El internacional egipcio gusta en la dirección deportiva como opción viable, ya que es más accesible, tiene experiencia en grandes ligas y su coste estaría lejos de las cifras astronómicas que exigen otras operaciones. Sin embargo, no es el perfil top que Flick tenía en mente para liderar el ataque azulgrana en el nuevo proyecto.

Flick quería un delantero de primer nivel

El entrenador había señalado alternativas de mayor impacto mediático y deportivo. Uno de los nombres que más seducía era el de Julián Álvarez, actualmente en el Atlético de Madrid, pero su situación contractual y el interés de varios clubes de la Premier League disparan cualquier posibilidad real de fichaje. El Barça no puede competir en ese rango económico sin realizar antes ventas importantes y probablemente, ni así llegarñia al nivel de los ingleses.

Omar Marmoush Manchester City
Omar Marmoush Manchester City

Flick considera que para aspirar a todo necesita un nueve determinante, capaz de decidir eliminatorias por sí solo. Marmoush ofrece movilidad, desborde y algo de gol, pero no tiene ese estatus consolidado de estrella mundial y su diferencia de nivel respecto de nombres como Kane o Haaland es demasiado grande.

El Barça ajusta el tiro por necesidad

La dirección deportiva trabaja con números muy ajustados porque no hay margen para una inversión desorbitada. Por eso el egipcio entra en escena como alternativa realista, según la idea de Deco. Su fichaje permitiría reforzar la delantera sin comprometer el equilibrio financiero del club, algo prioritario tras varios mercados condicionados por el límite salarial.

En el Barça entienden que no es el escenario ideal, pero también asumen que el contexto obliga a pragmatismo. Hansi Flick preferiría otro perfil, aunque tampoco se cierra a trabajar con lo que tenga como ha pasado hasta ahora. así pues, el debate está servido y hay que elegir entre apostar por una estrella inaccesible o asegurar una pieza competitiva dentro de las posibilidades reales. Hoy, la balanza se inclina hacia lo segundo.