La preocupación en la Selección de España no apunta donde muchos esperaban en estos momentos de la temporada. Y es que, ni Nico Williams ni Lamine Yamal centran ahora mismo las dudas y los miedos de Luis de la Fuente. El foco, ahora mismo, está puesto en Pedri.
La realidad es que el centrocampista del Barça ha llegado al tramo final de la temporada con signos claros de desgaste físico. Su rendimiento ha ido de más a menos, algo que quedó reflejado en el Clásico ante el Real Madrid, donde empezó con un gran nivel en la primera mitad, donde se jugó a lo que el canario quiso, pero terminó perdiendo peso en el juego.
El desgaste, el gran enemigo de Pedri
Y es que la preocupación no es por una lesión concreta, sino la acumulación de minutos y la fatiga en las piernas del jugador. En este sentido, Pedri ha sido una pieza clave durante toda la temporada, y ese esfuerzo continuado empieza a pasar factura en su rendimiento sobre el verde.
De este modo, el temor en el cuerpo técnico es que llegue al gran torneo sin la frescura necesaria para marcar diferencias como se espera que lo haga. Su juego depende en gran parte de la lucidez, el ritmo y la capacidad de tomar decisiones rápidas, aspectos que se resienten con el cansancio. La realidad es que no está al nivel físico que mostró en sus mejores momentos, y eso genera dudas de cara a una competición tan exigente como lo es un Mundial.
Un caso distinto a los de Lamine y Nico
La realidad es que, a diferencia de Lamine Yamal y Nico Williams, cuyas situaciones están más vinculadas a lesiones concretas y ya conocidas, el caso de Pedri es más complejo de gestionar. De esta manera, ya no se trata de recuperar de una lesión, sino de llegar en condiciones óptimas tras una temporada muy exigente. Eso implica descanso, gestión de minutos y una planificación muy precisa.
Luis de la Fuente sabe que Pedri es insustituible en su esquema, pero también que necesita su mejor versión para competir al máximo nivel. En definitiva, la gran preocupación de la selección no es una baja confirmada, sino el estado físico de uno de sus jugadores clave. Pedri llega justo de energía, y su rendimiento puede marcar la diferencia. El reto ahora es claro: recuperar frescura a tiempo para el Mundial.
