Leo Messi señaló a una gran cantidad de jugadores del Barça cuando él era el capitán de la plantilla. Había muchos compañeros a los cuales consideraba sin el nivel necesario para poder ser de ayuda, y fue el responsable de la salida de muchos de ellos, si bien hubo otros a los cuales nunca consiguió echar. Por ejemplo, habló muy mal de Philippe Coutinho, de Ousmane Dembélé o de Antoine Griezmann, con los cuales no se entendía.
También criticó muy duramente a otros como Clément Lenglet, André Gomes o Arthur Melo, entre otros. Pero uno de los futbolistas que más reiteradamente puso en el punto de mira fue a Sergi Roberto, aunque tuvieran una buena relación personal. No obstante, eso no implica que el astro argentino no exigiera su suplencia, pues consideraba que confiar en él como titular era demasiado arriesgado, en especial, en los partidos importantes.
Por eso nunca entendió la renovación de contrato que Josep María Bartomeu ofreció al de Reus, colocándole un sueldo de estrella mundial. El actual crack del Paris Saint-Germain se cansó de pedir la incorporación de un lateral derecho de garantías, y le trajeron a Nelson Semedo, a Aleix Vidal o a Sergiño Dest, si bien ninguno de ellos consiguió convencer. De una manera o de otra, el ‘20’ siempre conseguía acabar jugando.
Ya sin Messi, el internacional español sigue teniendo cierta importancia en el Camp Nou, de manera incomprensible. Joan Laporta y Mateu Alemany habían decidido su salida el pasado mes de junio, aprovechando que su contrato finalizaba, y no tenían previsto ofrecerle la renovación. Sin embargo, apareció la figura de Xavi Hernández, que se obcecó en su continuidad, y exigió que prolongaran su vínculo, considerando que era una operación tan importante como la de Ousmane Dembélé.
Sergi Roberto ha tenido que jugar en los últimos compromisos del Barça por culpa de las numerosas bajas que hay en defensa, y ha vuelto a dejar en evidencia lo que muchos ya sabían: no está preparado para ser titular.
Laporta se arrepiente de renovar a Sergi Roberto
Laporta intentó de todas las maneras posibles incorporar a un lateral diestro galáctico, y su opción predilecta era César Azpilicueta, que no llegó a fructificar. Así que se tuvo que conformar con Héctor Bellerín y con Sergi Roberto, siendo la demarcación en la cual el Barça arrastra más problemas.
Con Ronald Araújo ausente, que fue quien comenzó jugando en ese puesto, Xavi dio un voto de confianza al tarraconense contra el Inter de Milán o el Real Madrid, donde fue uno de los señalados. Lógico que el presidente se arrepienta de haberlo renovado, y no volverá a repetir este error.