La situación en el vestuario del Real Madrid empieza a ser todavía más compleja de lo que parece. Más allá de los resultados, en el vestuario se han abierto grietas que afectan directamente a la figura de Álvaro Arbeloa. Y es que no todos los pesos pesados del equipo creen en su liderazgo ni en su continuidad al frente del banquillo más allá de este verano.

En los últimos meses se ha ido formando un núcleo de jugadores que cuestiona la autoridad del técnico. Todos ellos mantienen cierta distancia con un Arbeloa al que ven, ya no solo como una solución temporal, sino como un perfil de entrenador al que apenas le dan valor y prestigio, no creen nada en él.

Mbappé, el líder del grupo crítico

Dentro de ese grupo hay un nombre que destaca por encima del resto: Kylian Mbappé. El delantero francés ejerce como líder natural de un bloque formado también por Eduardo Camavinga, Aurélien Tchouaméni y Arda Güler. Futbolistas con peso en el equipo y con la sensación de que su estatus va por delante del proyecto actual. Este cuarteto no termina de creer en Álvaro Arbeloa. Consideran que no tiene el recorrido necesario ni la autoridad suficiente para gestionar un vestuario como el suyo. No lo ven como el técnico que debe marcar el rumbo del Real Madrid en los próximos años.

Álvaro Arbeloa Real Madrid Europa Press
Álvaro Arbeloa Real Madrid Europa Press

Mbappé actúa como referente de este grupo. No es una rebelión como tal, pero sí una muestra de que las cosas no van nada bien en el club. El francés cumple en el campo, pero no compra el discurso del entrenador ni se implica en la construcción de su liderazgo. Él se dedica a marcar goles y nada más.

Un vestuario dividido y un futuro incierto

Hay más jugadores que, sin alinearse de forma directa, tampoco confían plenamente en Arbeloa. El problema para el club es que la falta de autoridad percibida debilita cualquier proyecto deportivo. Cuando una parte del vestuario no cree en el entrenador el colectivo acaba perdiendo fuerza. En el Real Madrid son conscientes de que esta fractura interna no es sostenible.

Desde la dirección deportiva ya se asume que el futuro de Álvaro Arbeloa dependerá tanto de los resultados como de su capacidad para recuperar el control del vestuario. De no hacerlo, el peso de figuras como Mbappé, Camavinga, Tchouaméni y Arda Güler será clave. Así pues, más allá del césped, el Real Madrid afronta un desafío delicado al intentar recomponer la jerarquía o asumir que el ciclo de Arbeloa puede estar más cerca de su final de lo que muchos pensaban.