Marcus Rashford no quiere escuchar ofertas que no sean del Barça. El delantero inglés ha dejado claro que su prioridad absoluta es regresar al club azulgrana después de su cesión y no contempla volver al Manchester United como si nada hubiera pasado. Aunque Hansi Flick ya le ha enviado un mensaje evidente con el fichaje de Anthony Gordon, Rashford se resiste a perder el tren del Camp Nou y mantiene una postura firme, ya que solo aceptaría rebajarse el sueldo si es para jugar de blaugrana.
Y es que el escenario se ha complicado mucho para el inglés. Antes del fichaje de Gordon, su continuidad podía tener cierto sentido como oportunidad de mercado. Sin embargo, con el nuevo extremo ya en la plantilla, el Barça tiene menos margen para apostar por Rashford. Flick no lo considera una prioridad y prefiere destinar recursos a otras posiciones. Pero el jugador no quiere rendirse.
Rashford solo quiere el Barça
La realidad es que Rashford no se ve de nuevo en Old Trafford. Su etapa en el Manchester United está agotada y el futbolista entiende que necesita un proyecto diferente para recuperar continuidad, confianza y protagonismo. En Barcelona se sintió importante y considera que el estilo del equipo puede ayudarle a volver a su mejor versión.

De este modo, su postura empieza a incomodar al United. El club inglés contaba con poder colocarlo en el mercado o recuperar parte de su valor, pero Rashford no está facilitando ninguna salida. Si solo acepta el Barça, las opciones se reducen y la negociación cambia por completo. Además, el delantero estaría dispuesto a hacer un esfuerzo económico, pero solo bajo una condición: que el destino sea el Camp Nou.
El United, obligado a rebajar los 30 millones
El gran problema está en la cláusula de compra. El Barça no quiere pagar los 30 millones previstos, especialmente después de haber cerrado otras prioridades ofensivas. Por eso la presión de Rashford puede acabar obligando al Manchester United a negociar una rebaja. Flick, mientras tanto, no quiere un jugador descontento ni una operación forzada. Si llega, debe ser en condiciones muy favorables y sin alterar el equilibrio del vestuario.
Así pues, Rashford se ha declarado en contra de ir a ningún lugar que no sea el Camp Nou. No quiere volver al United, no quiere escuchar a otros clubes y solo acepta sacrificarse por el Barça. Ahora la pelota está en Manchester: o rebajan sus pretensiones, o el jugador puede convertirse en un problema difícil de resolver.