El futuro de Marc Márquez dentro de Ducati empieza a generar interrogantes en el entorno de MotoGP. El piloto español, uno de los hombres más determinantes de la parrilla, asume que su continuidad en la estructura oficial de Ducati no está garantizada más allá del actual horizonte contractual. La cuestión no gira únicamente en torno al rendimiento deportivo, sino a la lógica que históricamente ha acompañado a la marca de Borgo Panigale.
Dentro de ese análisis, Márquez tendría una percepción clara sobre el escenario que podría construirse en los próximos años. Ducati, como fabricante italiano con una identidad muy marcada en el país transalpino, difícilmente puede ignorar el peso simbólico de contar con un piloto nacional en su equipo. La historia reciente de la fábrica refuerza esa idea, ya que la presencia italiana siempre ha sido un elemento estructural en el equipo.
La variable italiana en Ducati
La lectura que se desprende del paddock es directa. Márquez entiende que Ducati puede tolerar durante un tiempo una alineación sin representación italiana, especialmente si los resultados acompañan como se espera que lo hagan. Sin embargo, considera poco probable que ese escenario se prolongue indefinidamente en una marca cuya identidad está tan vinculada al motociclismo italiano.

Para Ducati, un piloto italiano no es solo un activo competitivo, sino también un componente de imagen, marketing y conexión emocional con su base de seguidores. En este contexto, Marc Márquez esperaría que desde Borgo Panigales opten por el fichaje de una etsrella italiana antes que optar por su renovación, teniendo en cuenta su edad.
Acosta y el posible rediseño del equipo
El nombre de Pedro Acosta aparece como pieza central en cualquier proyección a medio plazo. El talento del murciano y su progresión natural hacia estructuras de primer nivel lo convierten en un candidato lógico para liderar el proyecto deportivo de Ducati en el futuro. A partir de ahí, la segunda plaza del equipo se convierte en el verdadero foco de especulación y con acento italiano, probablemente. Es precisamente en ese punto donde emergen las dudas que rodean a Márquez. El piloto español considera posible que Ducati apueste por una combinación que incluya un corredor italiano junto a Acosta, reforzando así el componente identitario de la escudería. Nombres como el de Bezzechi o Marini son buenos ejemplos.
La realidad es que MotoGP es un ecosistema donde contratos, resultados y dinámicas de mercado evolucionan constantemente. Pero el razonamiento es claro dentro del campeonato, ya que Ducati siempre valora algo más que la velocidad. Y en ese tablero, la nacionalidad puede convertirse en un factor estratégico de primer orden.