El futuro de Marc Casadó en el Barça se ha complicado de forma notable tras los últimos acontecimientos en el Metropolitano. El centrocampista canterano no atraviesa su mejor momento anímico y considera que con Hansi Flick en el banquillo siempre parte como uno de los principales señalados cuando el equipo no funciona y las cosas no van bien. La situación ha generado un desgaste que ya no es únicamente deportivo sino que va a lo emocional.

Casadó es consciente de que la competencia en el centro del campo es muy alta, pero siente que el criterio aplicado con él es más severo que con otros compañeros. De hecho, no le preocupa tanto ser suplente de forma más o menos habitual, sino la sensación de falta de confianza constante por parte del técnico. Esa percepción ha ido creciendo con el paso de las semanas y siente que así no puede mostrar su mejor versión.

El episodio ante el Atlético, punto de ruptura

El momento clave llegó en el partido ante el Atlético de Madrid. El joven mediocentro fue sustituido en la primera parte, una decisión que vivió como una exposición pública innecesaria. Y es que, si bien es cierto que no era su mejor partido, todo el equipo estaba siendo aplastado. Más allá del contexto táctico, entendió el cambio como una señal directa hacia su rendimiento, algo que le afectó.

Simeone Flick
Simeone Flick

Ese episodio terminó de convencerle de que, bajo el mando de Hansi Flick, su margen de crecimiento siempre estará limitado. Casadó considera que necesita continuidad y respaldo para seguir creciendo y mejorando en el día a día. Sin esas garantías, cree que su progresión puede estancarse en una etapa decisiva de su carrera.

Un ultimátum condicionado al banquillo

Según fuentes próximas, su postura es firme y solo contemplaría seguir en el Barça si el club confirma un cambio en el banquillo. Algo que no se espera para nada. No se trata de un desafío, sino de una reflexión sobre su futuro profesional. Si Flick continúa, su plan pasa por buscar una salida que le permita sumar minutos y asumir mayor protagonismo. Si hubiera un cambio, trataría de convencer al que llegara.

La decisión final dependerá de la planificación deportiva para la próxima temporada. El Barça decidirá lo que pasa con su actual entenador y a partir de ahí Casadó tomará una decisión. El verano, una vez más, se presenta como un punto de inflexión tanto para Casadó como para la estructura deportiva del club.