Luis de la Fuente quiere aplicar en la selección española una idea similar a la que Hansi Flick está intentando desarrollar en el Barça a la hora de proteger al máximo el entorno de Lamine Yamal. El seleccionador considera que el extremo ya es una de las grandes referencias del equipo y no quiere que determinadas dinámicas dentro del vestuario terminen afectando a su concentración, su crecimiento o su rendimiento.
La intención no pasa por aislar al jugador, sino por controlar mejor qué relaciones y qué influencias pesan más en su día a día con España. Dentro de ese análisis aparecen dos nombres que ahora mismo generan dudas como lo son Nico Williams o Alejandro Balde. Ambos mantienen una relación cercana con Lamine, pero De la Fuente quiere que cualquier amistad quede siempre en segundo plano respecto a las necesidades deportivas.
Nico Williams y Balde están en el foco
Nico Williams continúa siendo uno de los futbolistas con mejor relación con Lamine Yamal y también uno de los jugadores con los que más cómodo se siente sobre el campo. Sin embargo, De la Fuente no quiere que esa conexión personal se convierta en un factor automático de convocatoria. El rendimiento seguirá siendo el criterio principal.

Balde atraviesa una situación todavía más delicada. Su pérdida de protagonismo en el Barça y las dudas de Flick sobre su continuidad reducen también sus opciones de estar con la absoluta. De la Fuente necesita jugadores con ritmo competitivo, confianza y continuidad, y ahora mismo el lateral no termina de cumplir esas condiciones.
De la Fuente quiere un vestuario completamente controlado
El seleccionador considera que proteger a Lamine Yamal también significa construir un entorno exigente a su alrededor. No quiere grupos demasiado cerrados ni relaciones que puedan condicionar la disciplina colectiva. Cada jugador deberá ganarse el sitio por rendimiento y aceptar las jerarquías que marque el cuerpo técnico.
La idea es evitar que la enorme importancia de Lamine termine provocando desequilibrios en el vestuario de la Roja. De la Fuente quiere que siga sintiéndose cómodo, pero también que entienda que la selección está por encima de cualquier amistad. Nico y Balde no están descartados, pero sí que estarán mucho más controlados en lo que se refiere al comportamiento con Lamine. Si no ofrecen el nivel esperado, el seleccionador no dudará en tomar decisiones aunque eso afecte directamente al círculo más cercano de su gran estrella.