La lista de Luis de la Fuente para el Mundial de 2026 empieza a tomar forma con la prelista de 55 jugadores y deja una sensación incómoda incluso dentro del propio entorno de la selección española. En este sentido, destaca el nombre de un Marc Pubill que podría quedarse fuera pese a haber firmado una temporada al nivel de los mejores centrales del país.
Y es que el seleccionador maneja una defensa prácticamente definida, donde nombres como Pau Cubarsí, Dean Huijsen, Aymeric Laporte, Robin Le Normand o Cristhian Mosquera parten con ventaja al haber estado en anteriores convocatorias de la mano de un De la Fuente que es muy partidario de llevarse a los suyos a las grandes citas.
Un rendimiento que merecía más
La realidad es que Pubill ha sido uno de los defensas más sólidos y regulares de la temporada, de la mano del Atlético de Madrid. Su rendimiento le ha colocado en el debate como uno de los mejores centrales del momento en España.
De este modo, su ausencia no se explica por falta de nivel, sino por una cuestión de competencia y jerarquía dentro del grupo. De esta forma, hay quienes consideran que dejarlo fuera sería una decisión difícil de justificar desde el punto de vista deportivo. Además, su perfil encaja perfectamente en el tipo de central moderno ya que contundente, fiable y con una muy buena lectura del juego.
La decisión que genera dudas
La realidad es que el propio De la Fuente es consciente del dilema al que se enfrenta. Llevar a unos implica dejar fuera a otros que también han rendido a gran nivel. De este modo, la elección final no siempre responde únicamente al rendimiento actual, sino también a la experiencia, la continuidad en convocatorias anteriores y el equilibrio del grupo. Con esto, Pubill se queda en una posición delicada, donde depende más de las decisiones del seleccionador que de su propio nivel.
Además, el número limitado de plazas obliga a tomar decisiones que inevitablemente generan polémica. Así pues, Marc Pubill podría quedarse fuera del Mundial pese a haberlo hecho todo bien. Una situación que deja una sensación clara: el rendimiento no siempre garantiza un sitio. Y en este caso, incluso el propio seleccionador sabe que la decisión puede parecer injusta.
