La eliminatoria de Champions entre el Barça y el Atlético de Madrid ha dejado algo más que un resultado complicado para los culés. También ha encendido una alerta fuera del club. En la selección española siguen muy de cerca a sus jugadores y hay un nombre que preocupa especialmente, como lo es el de Lamine Yamal.
El joven extremo volvió a ser protagonista, pero esta vez por un motivo distinto a sus acciones brillantes con el balón. No fue solo su desequilibrio o su talento, sino la cantidad de golpes que recibió durante el partido por parte de los jugadores del Atleti. Un escenario que empieza a repetirse y que ya no pasa desapercibido.
Las entradas duras generan incomodidad
Y es que enfrentarse al Atlético de Madrid implica un nivel de intensidad muy alto. Es un equipo que aprieta, que va al límite y que no concede espacios. Y en ese contexto, jugadores como Lamine sufren especialmente. Durante el partido, el extremo fue objeto de varias entradas duras. Acciones que, aunque no terminaron en lesión, sí que dejaron señales de desgaste. No es la primera vez que ocurre y eso es lo que más preocupa.

De este modo, Luis de la Fuente sigue con atención cada detalle. Sabe que Lamine es un jugador diferencial y clave para ganar al Mundial, pero también uno de los más expuestos por su estilo. Encara, provoca y recibe muchas faltas. El problema no es una acción concreta, sino la acumulación. Partido tras partido, el desgaste físico aumenta y pasa factura.
El Mundial aumenta la preocupación del seleccionador
La realidad es que el contexto lo agrava todo. El Mundial está en el horizonte y la selección no puede permitirse perder a uno de sus jugadores más importantes. Existe el temor de que llegue demasiado cargado o incluso con alguna lesión si se mantiene este nivel de exigencia. Y partidos como el de ida ante el Atlético no ayudan a rebajar esa sensación.
Además, la vuelta de la eliminatoria genera aún más incertidumbre. Se espera un partido igual de intenso, con el mismo tipo de duelos y el mismo nivel de contacto. Así pues, la preocupación de Luis de la Fuente no es casual. Lamine Yamal es clave para el presente y el futuro de la selección. Y ahora mismo, más allá de su rendimiento, lo que inquieta es su estado físico en un calendario cada vez más exigente.