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Luis de la Fuente tiene prácticamente decidida su continuidad al frente de España, pero quiere garantías antes de firmar la renovación. El seleccionador pretende abrir un nuevo ciclo después del Mundial y considera imprescindible introducir sangre nueva en las próximas convocatorias. Tres nombres aparecen por encima del resto como Samu Omorodion, Ander Barrenetxea y Pablo Barrios, futbolistas a los que ve preparados para ganar peso inmediatamente.

La condición no consiste únicamente en poder convocarlos, algo que pertenece a sus competencias, sino en sentir que la Federación respalda una renovación real del grupo. De la Fuente quiere libertad para reducir el peso de algunos veteranos y acelerar la entrada de jugadores jóvenes sin que cada ausencia se convierta en un conflicto institucional. Para renovar necesita comprobar que ese proyecto cuenta con apoyo interno.

Samu, Barrenetxea y Barrios, los tres elegidos

Samu Omorodion es el delantero que más ilusión genera al seleccionador. Su potencia, capacidad para fijar centrales y margen de crecimiento ofrecen a España un perfil diferente al de Ferran Torres u Oyarzabal. De la Fuente cree que puede convertirse en el nueve del próximo ciclo si recibe continuidad internacional y termina de mejorar su juego asociativo y su interpretación de los ataques posicionales.

Luis de la Fuente roda de premsa

Barrenetxea ofrece otra solución en banda. Su desborde, cambio de ritmo y capacidad para atacar el área encajan en una selección que necesita ampliar alternativas después del Mundial. Pablo Barrios completa la apuesta: tiene piernas para presionar, calidad para progresar con balón y versatilidad para actuar como interior o mediocentro. Los tres representan exactamente la renovación que el técnico quiere impulsar.

La Federación debe respaldar el nuevo ciclo

De la Fuente no quiere comenzar una nueva etapa repitiendo automáticamente la plantilla campeona. Considera que ganar el Mundial no puede congelar las jerarquías y que algunas posiciones deben abrirse a la competencia. El ejemplo de las categorías inferiores refuerza su apuesta: buena parte del éxito reciente nació de dar oportunidades a futbolistas jóvenes antes de que fueran nombres consolidados en la absoluta.

Por eso su renovación también dependerá del margen que reciba para tomar decisiones incómodas. Samu, Barrenetxea y Barrios no llegarían como invitados testimoniales, sino como jugadores llamados a disputar minutos y alterar jerarquías. De la Fuente quiere saber que la Federación respaldará esas elecciones cuando aparezcan críticas o queden fuera futbolistas con mayor peso mediático. Si obtiene ese apoyo, firmará convencido de que puede construir otro equipo ganador. Si percibe resistencia, su continuidad dejará de ser un trámite de verdad ahora.