Luis de la Fuente afronta una de las reuniones más incómodas desde que decidió continuar al frente de la selección española. El técnico sabe que no todos los futbolistas estaban convencidos de su renovación y tiene identificados a tres nombres especialmente disgustados por su papel durante el Mundial: Alejandro Grimaldo, Pedri y Martín Zubimendi.
Los tres llegaron al torneo esperando tener una importancia mucho mayor. Grimaldo terminó sin minutos, Zubimendi quedó tapado por Rodri y Pedri perdió la titularidad frente a Fabián Ruiz en los partidos decisivos. Esa pérdida de protagonismo generó dudas sobre su futuro con España y alimentó la sensación de que un cambio de seleccionador podría devolverles un papel central.
Tres casos diferentes con el mismo problema
De la Fuente no quiere empezar el nuevo ciclo con conflictos abiertos. Por eso pretende hablar personalmente con los tres y explicarles cuál será su situación a partir de ahora. El seleccionador no piensa prometer titularidades, pero sí quiere comprobar si aceptan competir desde cero y asumir que los méritos del pasado no garantizan un puesto en la próxima Eurocopa.

El caso de Pedri resulta especialmente sensible porque continúa siendo uno de los futbolistas con mayor talento de España. De la Fuente considera que debe adaptarse a una posición más adelantada que en el Barça y producir mucho más cerca del área. Zubimendi, por su parte, tiene el problema de convivir con Rodri, mientras Grimaldo sigue encontrando a Cucurella por delante.
De la Fuente quiere recuperar su confianza
La reunión no será para pedir disculpas, sino para reconstruir una relación que quedó tocada. De la Fuente entiende que ganar el Mundial respaldó sus decisiones y no piensa modificar su criterio para contentar a nadie. Sin embargo, también sabe que mantener jugadores descontentos dentro del grupo puede convertirse en un problema cuando llegue la siguiente concentración.
Grimaldo, Pedri y Zubimendi deberán decidir si aceptan el nuevo escenario. El seleccionador quiere futbolistas comprometidos incluso cuando parten desde el banquillo y considera que el próximo ciclo debe empezar sin cuentas pendientes. Los tres tienen calidad suficiente para recuperar protagonismo, pero tendrán que ganárselo. De la Fuente ya ha demostrado que puede sentar a cualquier nombre y ahora quiere saber quién está dispuesto a continuar bajo esas reglas. La renovación le da autoridad, pero también le obliga a reparar relaciones con jugadores que, durante el Mundial, llegaron a pensar que otro entrenador podía ofrecerles un futuro mejor con España. Ese será su primer gran examen tras renovar.