Luis de la Fuente sabe que uno de los asuntos más delicados del nuevo ciclo de España está en la portería. Unai Simón continúa siendo un peso pesado del vestuario, uno de los líderes del grupo y el guardameta que ha acompañado al seleccionador durante sus grandes éxitos. Sin embargo, la irrupción de Joan García cambia el escenario y obliga a una conversación que ya no puede aplazarse.
El problema no es el rendimiento reciente de Unai. Durante el Mundial respondió, batió registros de imbatibilidad y mantuvo la confianza de De la Fuente. La cuestión es de futuro. Joan García ha entrado en la dinámica de la absoluta, ofrece un perfil más moderno con balón y llega al nuevo ciclo en plena progresión. Para el seleccionador, el paso al frente del portero del Barça empieza ya a ser inevitable.
La jerarquía de Unai complica el relevo
La dificultad está en gestionar la jerarquía. Unai no es un suplente cualquiera al que se pueda cambiar sin explicaciones. Lleva años defendiendo la portería de España, conoce al cuerpo técnico y tiene un peso importante dentro del grupo. Convertirlo de repente en segunda opción puede generar incomodidad si no existe una conversación previa, clara y directa.

De la Fuente quiere evitar precisamente eso. Su idea pasa por reunirse con él antes de las próximas convocatorias y explicarle que Joan tendrá más oportunidades. No significa cerrarle definitivamente la puerta, pero sí acabar con la condición de titular automático. La competencia será real y el rendimiento empezará a pesar más que la jerarquía acumulada.
Joan García obliga a cambiar el orden
Joan García ya estuvo en el Mundial y su adaptación al grupo convenció al cuerpo técnico. Su juego de pies, reflejos, velocidad para salir y capacidad para defender lejos del área encajan con una España que pretende dominar desde la posesión. Además, su edad permite también construir alrededor de él un proyecto largo.
Por eso Unai se ha convertido en un problema de gestión más que deportivo. De la Fuente aprecia todo lo que ha dado, pero sabe que retrasar demasiado el relevo puede frenar a Joan y generar un debate constante. La reunión será incómoda porque implica decirle a uno de sus líderes que ya no parte con ventaja. Después del Mundial, España necesita evolucionar, y el seleccionador considera que la portería también debe hacerlo. Joan García está preparado para dar el paso; ahora falta saber cómo aceptará Unai Simón dejar de ser el número uno indiscutible.