En el FC Barcelona hay futbolistas que empiezan a marcar diferencias no solo dentro del campo, sino también en el vestuario. Lamine Yamal, convertido ya en la gran estrella azulgrana pese a su juventud, tiene claro que Dani Olmo debe ser parte importante del once titular. El extremo de Rocafonda se siente especialmente cómodo compartiendo ataque con el centrocampista, con quien ha forjado una gran conexión en los entrenamientos y en los primeros partidos oficiales.
La petición del nuevo ‘10’ del Barça no ha caído en saco roto. Hansi Flick, consciente de que Dani Olmo es un futbolista capaz de elevar el nivel creativo del equipo, ya trabaja en un plan especial para blindar su físico y darle continuidad en la temporada 2025/26.
Dani Olmo, clave para el ataque
El fichaje de Dani Olmo hace poco más de un año generó una gran expectación. Su técnica, movilidad y capacidad para encontrar espacios entre líneas le convierten en un jugador ideal para el modelo de juego azulgrana. Cuando está en forma, su conexión con Lamine Yamal abre escenarios ofensivos muy difíciles de frenar para los rivales.

Sin embargo, su gran talón de Aquiles han sido las lesiones. En su primera temporada en el Camp Nou sufrió varias interrupciones que le impidieron asentarse como titular indiscutible. Esa irregularidad encendió algunas dudas, aunque dentro del vestuario siempre se ha mantenido la convicción de que es un futbolista diferencial.
El plan de Flick
Hansi Flick no quiere que se repita la historia del curso pasado. El técnico alemán y su cuerpo técnico han diseñado un plan específico de preparación física para Dani Olmo, con el objetivo de evitar sobrecargas musculares y garantizarle una continuidad que le permita rendir al máximo nivel.
La idea pasa por dosificar sus minutos en ciertos tramos de la temporada y contar con rotaciones que eviten que llegue sobreexigido a los partidos clave. Flick sabe que un Dani Olmo fresco y regular puede ser un arma determinante para el Barça en todas las competiciones.
El respaldo de Lamine Yamal
La figura de Lamine Yamal resulta fundamental en todo este contexto. El joven crack ha transmitido al cuerpo técnico lo cómodo que se siente jugando con Dani Olmo, tanto por la fluidez en las combinaciones como por la capacidad del ex del Leipzig para atraer rivales y liberar espacios en banda.
Para un futbolista con tanta incidencia como Lamine, tener socios de ese nivel en ataque es clave. Flick, siempre atento a escuchar a sus jugadores, entiende que potenciar esta sociedad puede marcar diferencias en los momentos decisivos de la temporada.

Una apuesta de futuro inmediato
El Barça se prepara para un calendario exigente, con Liga, Copa y Champions en el horizonte. En ese camino, el rol de Dani Olmo será cada vez más relevante. Si las lesiones le respetan, está llamado a ser una pieza estructural del once de Flick.
Y, sobre todo, cuenta con el respaldo de la estrella del equipo: Lamine Yamal lo quiere a su lado. Ahora todo depende de que el plan diseñado por el cuerpo técnico funcione y Dani Olmo pueda tener la regularidad que el Barça necesita.