Lamine Yamal y varios jugadores de la selección empiezan a mirar con sorpresa la ausencia de Ansu Fati en el Mundial. El atacante cerró la temporada recuperando sensaciones en el Mónaco, volvió a marcar con regularidad y demostró que conserva algo que España no tiene en abundancia: instinto para aparecer dentro del área y convertir pocas ocasiones en gol.
La lista de Luis de la Fuente incluyó delanteros con perfiles diferentes, pero dejó fuera a un futbolista que terminó el curso con once goles en la Ligue 1 y doce entre todas las competiciones. Ansu no ofrece la continuidad física de otros candidatos, aunque su facilidad para definir y marcar goles sigue siendo especial. Por eso, dentro del grupo empieza a crecer la sensación de que podía resultar útil en partidos cerrados como el de Cabo Verde.
Lamine conoce mejor que nadie el instinto de Ansu
Lamine compartió vestuario con Ansu en el Barça y sabe cómo se mueve cuando el equipo domina cerca del área. Ansu no necesita participar constantemente para generar peligro. Cuenta con una serie de cualidades que podrían haber complementado la creatividad de Pedri, Dani Olmo y el propio Lamine.

España sufrió precisamente por falta de contundencia en el empate ante Cabo Verde. La goleada contra Arabia Saudí redujo el debate, pero no eliminó una duda importante sobre qué ocurrirá cuando el rival se encierre y las ocasiones sean escasas. En ese escenario, un delantero con el olfato de Ansu habría ofrecido una alternativa distinta desde el banquillo.
De la Fuente apostó por seguridad antes que por talento
El seleccionador valoró el historial físico del atacante y prefirió futbolistas con mayor continuidad durante la temporada. La decisión tiene lógica, porque un Mundial exige disponibilidad inmediata y apenas permite tiempo para recuperar jugadores. Sin embargo, dejar fuera a Ansu también significó renunciar a uno de los rematadores más naturales del fútbol español.
La realidad es que Lamine Yamal no ha criticado públicamente la convocatoria ni ha pedido explicaciones a De la Fuente. Se trata de una lectura deportiva compartida por parte del vestuario, porque España dejó en casa a un goleador diferente. Si el equipo vuelve a atascarse, la ausencia de Ansu pesará todavía más y confirmará que el seleccionador quizá priorizó demasiado la seguridad en una decisión que ahora divide opiniones internas.