Luis de la Fuente empieza a tener un problema de gestión dentro de la selección española. El plan para el Mundial parece cada vez más claro y pasa por Lamine Yamal y Nico Williams, que están llamados a ser los grandes referentes ofensivos de la Roja. Son los dos jugadores que más desequilibrio generan, los que pueden romper partidos desde las bandas y los que mejor representan esa España joven y atrevida que quiere construir el seleccionador. El problema es que su protagonismo deja a otros jugadores prácticamente sin espacio.
Y es que Álex Baena y Yeremy Pino pueden ser los grandes perjudicados por esta apuesta. Ambos llegan con talento, nivel y argumentos para tener minutos, pero el peso de Lamine y Nico condiciona todo el reparto ofensivo. De la Fuente no parece demasiado abierto a dar mucho descanso a sus estrellas, especialmente en un Mundial donde cada partido puede ser decisivo y donde cualquier error se paga muy caro.
Baena y Yeremy pierden sitio en el plan
La realidad es que Baena es un futbolista que puede aportar mucho entre líneas. Tiene visión, último pase, golpeo y capacidad para conectar el centro del campo con el ataque. Sin embargo, si España apuesta por un esquema donde los extremos tengan todo el protagonismo, su margen se reduce bastante. Puede entrar en partidos concretos, pero difícilmente tendrá un papel principal si el equipo gira alrededor de Lamine Yamal y Nico Williams.

De este modo, Yeremy Pino también queda en una posición incómoda. Su perfil de extremo intenso, trabajador y vertical encaja en la selección, pero compite directamente con jugadores que ahora mismo parecen intocables. Lamine Yamal es el gran talento diferencial y Nico Williams ofrece velocidad, desborde y amenaza constante al espacio. Eso deja a Yeremy como una alternativa de banquillo, no como una pieza de peso.
De la Fuente no quiere tocar a sus estrellas
El problema para Luis de la Fuente es que necesita mantener unido al grupo. En un Mundial no solo importa el once titular, también la gestión de quienes esperan su oportunidad. Baena y Yeremy pueden sentirse relegados si ven que el plan apenas les deja margen. Pero el seleccionador tiene una prioridad clara: ganar. Y para eso parece dispuesto a sostener su ataque sobre Lamine y Nico, aunque eso genere caras largas.
Así pues, la Roja puede vivir un incendio silencioso en el vestuario. Lamine Yamal y Nico Williams son el presente ofensivo de España, pero su protagonismo amenaza con dejar sin minutos a Baena y Yeremy Pino, dos futbolistas que también esperaban tener un papel importante en el Mundial.