Kylian Mbappé ya ha recibido el primer aviso serio dentro de la selección francesa. El delantero del Real Madrid sigue siendo uno de los grandes nombres del fútbol mundial, pero su estatus ya no basta para jugarlo todo a su manera. En Francia, el liderazgo ha cambiado de manos y Ousmane Dembélé, actual Balón de Oro y gran referencia del PSG, le habría trasladado un mensaje muy claro, ya que debe multiplicar sus esfuerzos defensivos si quiere seguir siendo importante.
Y es que Dembélé no habla desde una posición cualquiera. Ahora mismo es el jugador que marca el ritmo de Francia. Sus últimas dos temporadas en el PSG le han colocado en una dimensión superior y su peso dentro del vestuario ha crecido de forma evidente. Por eso, cuando señala un problema de actitud, el mensaje no puede pasar desapercibido.
Dembélé exige más trabajo sin balón
La realidad es que Mbappé siempre ha sido diferencial para decidir partidos con una sola acción. Pero en una selección que quiere ganar el Mundial, eso ya no puede ser suficiente. Francia necesita que todos corran, presionen y trabajen para el equipo, también sus grandes estrellas.
De este modo, Dembélé le habría pedido al internacional madridista que se implique mucho más en defensa. No se trata de convertirlo en un lateral, sino de evitar que el equipo quede partido cuando pierde la pelota. Si Mbappé no aprieta, no acompaña la presión o se desconecta, Francia puede sufrir demasiado ante rivales de máximo nivel. Mbappé ya no puede actuar como si todo el sistema debiera ajustarse a él.
Francia ya no se rinde a Mbappé
El problema para Mbappé es que el vestuario francés tiene alternativas y nuevas jerarquías. Dembélé está en un momento extraordinario, otros atacantes vienen empujando y el seleccionador no puede permitir privilegios si quiere mantener el equilibrio del grupo. Si Mbappé cambia la actitud, seguirá siendo una pieza fundamental. Pero si no lo hace, puede empezar a perder protagonismo en los partidos importantes. La selección ya no está para gestionar egos, sino para competir.
Así pues, Kylian Mbappé ha recibido el primer gran aviso. Dembélé le ha dejado claro que debe defender más, correr más y adaptarse al colectivo. Si no cambia, el problema puede crecer rápido. En Francia, el talento ya no garantiza nada si no viene acompañado de esfuerzo.
