El verano pasado, el Barça estuvo en conversaciones con varios entrenadores. Joan Laporta quería destituir a Ronald Koeman, una cosa que finalmente no hizo, debido a que no encontró ningún sustituto de garantías. Se especuló con múltiples nombres, entre ellos, el de Pep Guardiola, después de que la prensa filtrara que había adquirido una mansión en la ciudad condal. Pero la realidad es que en ningún momento pensaron en el de Santpedor.

Ronald Koeman/ EFE
El presidente ya sabía que no iba a ser posible sacarlo del Manchester City, y que el técnico de 51 tampoco tenía intención en regresar a la que fue su casa. En cambio, sí que intentaron seducir a Jürgen Klopp, con el que mantuvieron varias conversaciones, una cosa que no se hizo pública. Para muchos puede resultar sorprendente, pues el estilo de juego que propone el alemán es bastante diferente a la filosofía que tienen en la entidad azulgrana.
Pero, aún y así, nadie puede discutir que sería una contratación muy ilusionante, pues no solo es uno de los mejores entrenadores del planeta, sino que ya merece ser considerado entre los mejores de la historia. Ha logrado cosas increíbles con el Borussia Dortmund y con el Liverpool, sin ir más lejos, esta misma campaña. Porque sigue vivo en todas las competiciones, y puede optar a un ‘póker’ inédito. Ya han ganado la Carabao Cup, están en la final de la FA Cup, y en semifinales de la Champions League. Y en la Premier League son segundos, a un punto del primero.
Como ha demostrado en su carrera, el ex del Mainz 05 es un especialista en reconstruir equipos, y devolver el gen ganador. Eso es justamente lo que necesitan en el Camp Nou, donde atraviesan una dura travesía por el desierto, pues en las tres últimas temporadas únicamente han podido celebrar una Copa del Rey. Eso, sin mencionar los problemas económicos que tienen. Klopp era el elegido por Laporta, pero no pudo concretarse nada.

Joan Laporta/ EFE
El germano estaba dispuesto a asumir el control del Barça, pero no ahora. Y pidió que tuvieran paciencia, y esperaran hasta 2024, cuando finaliza su contrato en Anfield, que no quiere renovar, como ya ha comunicado públicamente.
Laporta quería esperar
Laporta aceptó tener paciencia, y esperar hasta esa fecha, pues tenía claro que era la mejor solución a los problemas que arrastran. Por ese motivo, no destituyó a Koeman, y confiaba en que pudieran aguantar con el holandés durante un tiempo. Finalmente, eso no pudo ser, debido a los malos resultados que obtuvieron.

Xavi Hernández/ EFE
Así que no quedó más remedio que dejar de lado el orgullo, y confiar en Xavi Hernández, que hasta la fecha está haciendo un buen trabajo en el Barça.
Eso si, no se quitan a Klopp de la cabeza.