Kemba Walker, base estrella de los Charlotte Hornets y uno de los candidatos a estar en el All-Star del próximo mes de febrero en Nueva Orleans, ha sido el protagonista de una de las jugadas más ridículas de la temporada en la NBA.
Walker ha sido clave en el triunfo de esta madrugada de los Hornets contra los Miami Heat (82-91) con 22 puntos pero ha destacado por una jugada aislada. Después de lanzar un triple, el base le ha dado la espalda a la canasta para celebrar los tres puntos. Lo más curioso es que la pelota, después de tocar el aro, ha vuelto a salir. Walker no lo ha visto y ha seguido celebrando con un peculiar baile un triple que nunca ha conseguido.