El nombre de Julián Álvarez sigue muy presente en la planificación deportiva del Barça, pero la operación se complica seriamente de cara al próximo mercado de verano. El delantero argentino, uno de los perfiles mejor valorados por la dirección deportiva, ya ha trasladado al club azulgrana una realidad que condiciona cualquier movimiento porque tiene dos ofertas muy superiores sobre la mesa y no está dispuesto a ignorarlas sin garantías por parte del Barcelona.

Desde el entorno del futbolista confirman que Chelsea y Manchester United han presentado propuestas firmes, tanto a nivel deportivo como económico, para hacerse con sus servicios este verano. Dos proyectos con músculo financiero, salarios muy por encima de lo que puede ofrecer el Barça actualmente y un rol protagonista asegurado. El club catalán es consciente de esta situación y asume que parte con clara desventaja.

El Barça gusta, pero no a cualquier precio

Julián Álvarez no oculta que el Barça es un destino que le atrae, tanto por el estilo de juego como por el prestigio histórico del club. Sin embargo, el argentino ha dejado claro que no está dispuesto a forzar una salida ni a renunciar a un contrato muy superior solo por vestir de blaugrana. En un momento clave de su carrera, prioriza estabilidad, protagonismo y un proyecto competitivo inmediato.

EuropaPress 6980362 julian alvarez of atletico madrid celebrates goal during the spanish league
EuropaPress 6980362 julian alvarez of atletico madrid celebrates goal during the spanish league

En las conversaciones mantenidas, el jugador ha comunicado que las propuestas de la Premier no solo mejoran el salario, sino también las condiciones contractuales, la duración del acuerdo y las garantías deportivas. El Barça, limitado por el fair play financiero, no puede igualar esas cifras ni comprometerse a corto plazo en los mismos términos. Y eso pesa, y mucho, en la decisión final.

Chelsea y United presionan para cerrar el fichaje

Tanto Chelsea como Manchester United quieren cerrar la operación cuanto antes y ya trabajan con escenarios avanzados para el verano. Ambos clubes ven en Julián Álvarez un delantero total, capaz de marcar diferencias inmediatas y liderar un proyecto ofensivo. La presión desde Inglaterra es dura y el mensaje es claro: hay prisa por decidir.

En el Barça, mientras tanto, se asume que el fichaje solo será viable si se producen salidas importantes y si el jugador acepta esperar y ajustar sus pretensiones. A día de hoy, ese escenario es complejo. Julián quiere ser blaugrana, sí, pero no a cualquier precio, y en el club ya lo saben. La sensación interna es que la operación se enfría y que, salvo giro inesperado, la Premier tiene ventaja clara para llevárselo este verano.